La Asociación Médica Mundial, en su Asamblea General de Tiflis del mes pasado, ha unificado en una única Declaración sobre la eutanasia y suicidio con ayuda médica las anteriormente existentes sobre ambos temas (Madrid, 1987 y Marbella, 1992).
En ella reitera su postura de respeto a la vida humana, a pesar de la reticencia de algunos países, como Canadá. No podía ser de otra forma.
