Revista En Femenino

La campaña "Educando en Igualdad" y la polémica sobre los cuentros tradicionales

Publicado el 21 abril 2010 por Daniela @lasdiosas
Educando en Igualdad
1.- Objetivos de la campaña:
La campaña “Educar en igualdad” tiene como finalidad avanzar hacia un modelo coeducativo que proporcione las pautas necesarias para:
  • prevenir las situaciones de discriminación, hacia las mujeres y las niñas, que se dan en las
  • distintas variables del curriculum oculto;
  • prevenir la violencia contra las niñas y las mujeres;
  • garantizar la participación en igualdad de las mujeres y de los hombres en todo el sistema
  • educativo y formar a las alumnas y alumnos en actitudes y valores que les ayuden a
  • compartir la vida desde el respeto, la igualdad, la autonomía, la corresponsabilidad y el reconocimiento mutuo.

La incorporación de las leyes en materia de Igualdad han permitido que se lleven a cabo las acciones propuestas por las distintas Conferencias Internacionales sobre la Mujer; sin embargo, su aplicación y el cambio de mentalidades de las sociedades deben marcar un nuevo paso a la plena consideración de las necesidades específicas de las mujeres y al papel que éstas juegan en la construcción de un mundo más justo y más equitativo para todos y todas.
¿Y dónde empieza este cambio de mentalidades? En la educación.
La urgente necesidad de considerar la educación como la única medida posible para incorporar la plena igualdad de mujeres y hombres exige que desde todos los contextos educativos se consideren varias actuaciones a la vez:
  • La formación de las profesoras y de los profesores en valores de coeducación y respeto a las diferencias en igualdad;
  • la explicación y la aplicación de herramientas pedagógicas en materia de igualdad de género,
  • la coeducación como medida de prevención de la violencia contra las mujeres,
  • el desarrollo de una educación afectivo-sexual que reivindique la igualdad de trato entre chicas y chicos, para expresarse con libertad y autonomía;
  • la educación en el respeto mutuo, como prevención y denuncia de las situaciones de trata de personas con fines de explotación sexual;
  • la corresponsabilidad en la vida privada…etc.

La igualdad en materia de género debe, por lo tanto, formar parte inclusiva y transversal del curriculum de todos los programas educativos y en todos y cada uno de los niveles del sistema educativo. Sólo de esta manera podremos construir una sociedad en la que mujeres y hombres se vean plenamente reflejados y en la que las oportunidades y los logros individuales permitan abarcar a las necesidades de la población en su conjunto.
2.- ¿Cómo abordar estas cuestiones?
Estas cuestiones se pueden abordar desde distintas perspectivas, en función de la edad de las alumnas y alumnos a los que nos dirigimos. Las herramientas con las que se trabaja desde el aula, serán a su vez distintas en función del nivel educativo al que nos referiremos.
“La campaña “educar en igualdad” se presentó el pasado día 7 de abril. Sorprendentemente, el contenido de los materiales de nivel infantil y, en concreto, el fragmento que reproducimos, ha tenido una interpretación que no se corresponde con su contenido.
Actividad 5. (pg. 14)

«Los cuentos infantiles están llenos de estereotipos sobre las mujeres y los hombres. Casi todas las historias colocan a las mujeres y a las niñas en una situación pasiva, en la que el protagonista, generalmente masculino, tiene que realizar diversas actividades para salvarla. Es el caso de la Bella Durmiente, la Cenicienta, Blancanieves… Con esta actividad, el cuento se transforma explicando que la igualdad es divertida y emocionante tanto para las niñas como para los niños.
Objetivos:
  • Enseñarles a leer de forma crítica los cuentos en los que se estereotipan el papel de las mujeres y los hombres.
  • Proponerles modelos divertidos y activos en los que se puedan reflejar tanto ellas como ellos.
  • En ninguno de estos párrafos encontramos motivos para la polémica. Leer el cuento, analizarlo y criticarlo forma parte —entre otras— de las actividades propias de la animación a la lectura y de la formación intelectual de los niños y niñas. La educación, además, les permite elaborar un sistema de valores en igualdad, en respeto y en cooperación.

3.- ¿Por qué «Echar a Blancanieves de la escuela»?… (cuando se ha pasado la vida limpiando y cocinando para los enanitos).
¡Blancanieves dentro de la escuela, de la educación, en el centro de la cuestión, no fuera de la escuela! Cuanto más tenga acceso a la educación, más oportunidades le brindará la vida.
Desde estos mismos sectores, se pretende hacer creer a la opinión pública que los objetivos de esta campaña son cuestionar la necesidad de los cuentos tradicionales y desterrarlos de la formación de los alumnos y alumnas. Nada más alejado de la realidad.
Como en otras ocasiones, se busca la desacreditación de la educación en valores en nombre de la defensa de la literatura tradicional. Los defensores más radicales de estos mismos cuentos se olvidarán, probablemente, de que las versiones que se han ido contando a los niños y niñas, desde finales del siglo XVIII, ya no eran las versiones originales de los mismos. Los cuentos de hadas fueron originalmente escritos para un público adulto y se fueron adaptando a los contextos sociales y culturales de cada época.
Así, por ejemplo, los propios hermanos Grimm eliminaron de sus cuentos las referencias sexuales, disminuyó el grado de crueldad de otros muchos, sin hablar de las adaptaciones realizadas en los años de la posguerra de 1945 por la factoría Walt Disney, para enaltecer los valores norteamericanos y ofrecer a los niños y niñas un universo de sueños y de belleza con el que poder volver a entusiasmarse. Esas versiones adaptadas, retocadas, suavizadas —ya no se cortan ni los dedos de los pies ni el talón, las hermanastras de la cenicienta—, no levantaron protestas, ni se cuestionó la fidelidad a las versiones originales.
¿Por qué?
Probablemente porque las modificaciones aportadas no “alteraban” el orden establecido. Los personajes mantenían su papel convencional. La mujer se ocupaba del hogar y el hombre salía a trabajar. Recordemos el diálogo de Blancanieves:
-¡Caramba, qué bella niña! -exclamaron sorprendidos-. ¿Y cómo llegó hasta aquí?
Se acercaron para admirarla con cuidado de no despertarla. Por la mañana, Blanca Nieves sintió miedo al despertarse y ver a los siete enanos que la rodeaban. Ellos la interrogaron tan suavemente que ella se tranquilizó y les contó su triste historia.
Si quieres cocinar, coser y lavar para nosotros -dijeron los enanitos-, puedes quedarte aquí y te cuidaremos siempre.
Blanca Nieves aceptó contenta. Vivía muy alegre con los enanos, preparándoles la comida y cuidando de la casita. Todas las mañanas se paraba en la puerta y los despedía con la mano cuando los enanos salían para su trabajo.
¿No es ese fragmento una excusa estupenda para hablar de coeducación?
4.- Los cuentos como herramienta para la educación
Si aceptamos que los cuentos se escribieron en una época determinada, en un contexto sociocultural determinado, comprenderemos por qué nadie hoy se atrevería a leer a sus hijos e hijas los cuentos originales de Hansel y Grettel ni el de las Zapatillas rojas, por poner dos ejemplos. Obedecen a un contexto histórico, como todo.
El primero al cálculo obligado de los campesinos pobres de matar o abandonar a sus hijos porque no tenían nada que darles de comer, por ejemplo. Seguiría con los adolescentes llevados a la guerra de Hamelín.. o lo que les pasa a las niñas ligeras de las zapatillas rojas ...
Es bueno, por lo tanto adaptar los cuentos y sobre todo, educar con ellos. Y por educar entendemos ayudar a los niños y niñas a desarrollar u sentido crítico, su comprensión del mundo y —función primitiva de los cuentos— a discernir entre el bien y el mal. Los valores que defiende FETE UGT para la educación son los que desea una sociedad democrática, plural, respetuosa con la diversidad y defensora de la plena igualdad entre hombres y mujeres.
Estos valores se enseñan desde la escuela y desde la familia y desde los demás agentes educativos. Renunciar a posturas machistas que inculcan a los chicos una falsa superioridad y a las chicas actitudes de sometimiento forma parte del “valor” de educar. Los cuentos presentan modelos de vida, de la misma manera que lo hacen películas, video juegos o anuncios publicitarios. Hoy día, los cuentos cumplen con otro papel: hacer pensar.
Fuente: Educando en Igualdad

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