Detrás de la imagen infantil de algunos espacios existen muchísimas teorías relacionadas con el desarrollo personal durante la infancia. El entorno en el que nos desarrollamos construye parte de las bases de lo que será nuestro crecimiento y por tanto es importante criarse en un entorno que estimule ciertos aspectos.
El diseño de patios inclusivos tiene como referencia tres pilares base, el aspecto social, funcional y físico. Mas allá de la relación entre personas, es importante el simple hecho de jugar y ejercitarse, pero también la seguridad y el diseño de elementos de juego y su posición correcta para permitir el correcto funcionamiento de los otros aspectos.
Como arquitecto he tenido la oportunidad de conocer, por ahora a nivel teórico, los proyectos de Aldo van Eyck, entre los que destacan la arquitectura para espacios de juego. Primeramente rechaza las formas figurativas, es decir, no emplea caricaturas de animales u otras imágenes que coarten el desarrollo del a imaginación. Pensaba de una forma más abstracta y diseñó piezas geométricas sencillas y abstractas (arcos metálicos, areneros, marcos de escalada) que no tenían un uso predeterminado. Un mismo elemento, gracias a la imaginación del niño, podía transformarse en un puente, una casa o una montaña para escalar.
Según van Eyck el niño es un «elemento generador de ciudad» cuya intervención hace que el entorno urbano sea más amable y comprensivo. Sin la presencia y el juego del niño, la ciudad se convierte en una «máquina incómoda» para el ciudadano.
De sus escritos y teorías me quedo con que los parques como recintos aislados, sino como parte de una infraestructura global que interactúa con la ciudad. De esa forma no emplea muros altos u opacos, era reacio al uso de vallas altas que aíslan; prefería el uso de muretes bajos o vegetación para definir el espacio sin excluir a la gente, permitiendo que el parque se sintiera como un lugar propio para el niño.
El uso y el correcto diseño de los espacios de juego enfatiza el concepto de «apropiación». Al diseñar lugares donde el niño se siente «como en casa», el menor se apropia del espacio público, integrándolo en su mundo particular. Este sentimiento de pertenencia facilita que el cuidado y mantenimiento de las áreas de juego surjan de forma natural entre los usuarios.
Colegio Santos Patronos, Alzira. Alicante 2019 . fuente emotion-lab.es/
En este entorno controlado, bien diseñado y planificado, se pueden introducir nuevos elementos didácticos y nuevos temas educativos, como por ejemplo el refuerzo de la inclusión. Lo mismo que es importante saber escribir bien y hablar bien, el diálogo y la correcta interacción con otras personas es lo que nos hace sentir una sociedad cohesionada, comprensiva, inclusiva y con posibilidades de crecer, con proyectos, espectativas y resiliencia frente a cambios, amenazas, etc.
Un patio de juegos bien diseñado nos permite olvidarnos de la falsa sensación de realidad de la tecnología e interactuar con lo más básico, nuestros cuerpos y el entorno próximo. Entrenar como gatetes jugando alrededor de una cesta, descubriendo y aprendiendo a ver cómo funciona la sociedad, nuestros físicos y las relaciones de persona a persona.
fotografía destacada: del archivo de la ciudad de Ámsterdam
