La culpa.
Decía maría Montessori:Si se denigra al niño con frecuencia se desarrollará en el un malsano sentimiento de culpa...
Como mujeres, como madres, nos llevan denigrando demasiado tiempo...
La culpabilidad en las madres es harto conocida, nos sentimos culpables(O nos hacen sentir culpables) desde el embarazo y durante el resto de nuestras vidas.
Desde el embarazo, desde por el peso hasta por nuestra forma de parir.
Ninguneándonos en ocasiones, convirtiéndonos en meros contenedores biológicos.
Culpables por lo que hacemos, y por lo que no...
Es conocida la mala costumbre durante décadas, por la que aun se lucha de infantilizarnos para manejarnos al antojo del profesional de turno.
A cuantas mujeres habéis escuchado arrepentidas, de sus partos, culpabilizarse en mayor o menor medida?
Aunque realmente no tuviésemos control sobre como parimos en muchas ocasiones. Te sentirás culpable por no haberlo previsto, aunque no tuvieses otra opción.
Nos hacemos responsables de las malas praxis de otros, nos culpabilizan pese a que la gran mayoría tuviésemos el parto que nos hayan dejado tener, para bien o para mal.
La culpa es el arma por el que sigue existiendo violencia obstétrica, no supiste pujar, no estabas quieta, no te informaste, si engordaste no te cuidabas...
Son armas para que nada cambie, cultivo para aquellos que han tratado a las mujeres como meros animales, afortunadamente cada vez menos, pero aun
existentes.
Animales, sí, porque es más fácil animalizar a una mujer anestesiarla, inmovilizarla, adormilarla, y hacerle creer que la naturaleza es un error en el que la vida trae muerte.
Nuestra culpa, nuestro miedo de ser culpables de algo nos ha robado la fuerza para pelear durante mucho tiempo.
Nos culpamos (Y nos culpan) desde el primer día de cosas que no podemos controlar, que se escapan a nuestra comprensión.
Mi hijo mayor nació y al día siguiente de llegar a casa fue ingresado.
Jamás he tenido un sentimiento de culpa tan grande.
Por qué? Una enfermedad es algo que no se puede controlar. Ya. Pero yo era culpable, por haberle traído al mundo, por haber construido una vida que a los tres días de nacer pendía de un hilo, era culpable y responsable.
Por no saber alimentarlo, ni protegerlo.
Hasta Laura Gutman lo tiene claro, las enfermedades de nuestros hijos son una proyección de nuestros miedos y de nuestra experiencia vital
Tal vez no he sido capaz de entender el fiel significado de sus palabras, ese es mi sesgado resumen.
Horrible, denigrante.
Somos culpables de la enfermedad y del dolor de nuestros hijos.
Según llegamos a la maternidad y comenzamos la crianza nuestra culpabilidad crece y crece.
Todo es cuestionable, todo es auto cuestionable...
Hoy una mujer sufría porque debía dejar a diario un par de horas a su bebe en una guardería.
La mala madre del año. NO importa que trabajar sea una necesidad para tu familia, ni que las guarderías existan para ayudar a organizar las familias, solo importa que si dejas a tu hijo, por necesario que sea en una guardería ya no eres buena madre, y te sentirás culpable y te juzgaras antes incluso de que lo haga nadie...
Porque las buenas madres renuncian a todo y a si mismas, y pierden trabajos, y sueños, para quedarse a la espera del reloj, rezando para que no corra.
Dónde esté ese emponderamiento del que todo el mundo habla si se espera de nosotras tan poco.
Las opciones son para tomarlas, no para imponerlas porque entonces dejan de ser opciones.
Porque como madre debes dejarte y ofrecer tu vida sin más, loable cuando es por el propio gusto, encomiable, pero no obligatorio. No la única opción.
Nos están vendiendo que la maternidad sólo es plena si abandonas todo incluido a ti misma.
El sacrificio.
Yo digo NO, basta.
Si dejas a tus hijos en una guardería para sacar adelante a tu familia no te sientas culpable. Para eso están!
Pero sabes qué? Si los dejases todos los días para rascarte la barriga tampoco deberías sentirte culpable.
Porque como mujer también puedes necesitar tener tu espacio, también están para eso.
Faltaría más! Y es que tu calidad de madre no debería ser medida tan arbitrariamente.
No debería ser medida. Sin más
Hay mujeres que necesitan estar con sus hijos 24, sobre 24 y otras que sencillamente no.
Y ni unas ni otras tendrían que culpabilizarse por nada.
Y es que la vida continua cuando somos madres, cambia nuestra vida pero sigue hacia delante.
No deberíamos renunciar a nuestras necesidades, seas cuales sean.
En lugar de sentirnos culpables es hora de mirarnos en el espejo y enorgullecernos de intentar hacerlo todo, de nuestras decisiones, de nuestros esfuerzos.
La culpabilidad no nos hace mejores madres, solo nos hace mejores víctimas.
Víctimas de quienes pretenden encauzarnos las líneas decididas por otros
No podremos cambiar nada futuro si no empezamos por cambiarnos nosotras mismas, sin discreparnos, aceptándonos.
La maternidad no debiese ser un punto y final, tan solo una coma.
Soy mujer, soy madre.
Existo mas allá de mi maternidad, porque esta me completa me perfecciona, me acrecenta.
Nos engañan cuando nos convencen que seguir queriendo existir nos convierte en malas madres.
Nos engañan y alimentan nuestros miedos.
Matad la culpa cuando sea pequeñita, porque si la dejamos poseernos crece y nos ahoga. -
