Revista Diario

La evolución del sueño de las mamás

Por Belen
Desde que mi hijo nació mi patrón de sueño se ha visto enormemente alterado. Aunque para ser realista me debería remontar al último trimestre de embarazo, una voluminosa barriga y unas cuantas contracciones me impedían ya dormir a pierna suelta.
Acostumbrada a dormir una media de 7 horas entre semana y 8 ó 9 el fin de semana, de golpe y porrazo te encuentras con un pequeño ser que necesita atención 24x7. Las madres, afortunadamente, tenemos como aliadas a las maravillosas hormonas, que nos mantienen, en las primeras semanas y meses en alerta continua. Parece que no estamos cansadas y que solo necesitamos descansar los párpados de cuando en cuando.
Con la lactancia, mis noches eran como los días. Me recuerdo viendo series de televisión a las 3 de la mañana mientras me tomaba un cola cao calentito con bizcocho y mi niño enganchado a la teta. Por aquellos días no me encontraba muy cansada. Y aunque dormía poco y mal me era suficiente.
A medida que fueron pasando los meses y las tomas se fueron espaciando, mis hormonas iban poco a poco regresando a su lugar y a sus niveles. Y ello supuso un plus más de agotamiento. Mi hijo no fue un niño dormilón, tres o cuatro despertares nocturnos era lo normal. A medida que fue creciendo fue dejando el pecho, no era por comer, es que su sueño era así. Muchas mamás piensan que sus hijos despiertan tan a menudo porque toman pecho. Muy lejos de la realidad. Mi hijo dejó la lactancia con quince meses y sus despertares continuaron en la misma línea. Ahí ya empezaba a estar literalmente agotada.
Cuando se fueron acercando los dos años, el colecho empezó a hacerse complicado. A pesar de que nuestra cama es grande, tener en medio a una anguila que no para ni en fase cuatro de sueño se hizo insufrible. Patadas, tirones de pelo, posturas imposibles incluso alguna caída de cama por mi parte hicieron que me planteara que el niño durmiera en otra habitación. No necesité pedírselo, decidió él mismo hacer el traslado. Y aunque por la mañana siempre venía temprano a acurrucarse un rato, el dormir varias horas seguidas me convirtieron en una mujer más sonriente.
Pero a pesar de estar en su cuarto, los despertares siguieron aunque en menor medida. Y como el tiempo pasaba, el cansancio también iba en aumento. Dormía más sí, pero no el suficiente tiempo seguido. No es igual dormir 5 horas de noche despertándote cada hora y media, que dormirlas del tirón.
Y llegaron los tres años y con ellos empezaron las noches sin despertares. La primera noche recuerdo pasear frecuentemente a su dormitorio por temor a que estuviera malito, le miraba, le escuchaba respirar, no me podía creer que no me reclamara. Después fuimos alternando, noches sí, noches no,....., y empezó el cole y fueron casi todas las noches sí, quitando cuando ha estado malito claro. Y a día de hoy seguimos igual, noches enteras de sueño reparador, salvo cuando entramos en fase de terrores y/o pesadillas, donde tenemos un par de medio despertares que hacen que mamá pierda el hilo de su descanso.
Cuatro años y medio de evolución del sueño en mi hijo, con un resultado final estupendo. Como contrapunto, cuatro años y medio de evolución del sueño de la madre, con un resultado catastrófico. Por la noche, aunque pueda acostarme temprano rara es la vez que concilio el sueño pronto, por muy cansada que esté. Antes de las tres de la mañana he podido tener como mínimo un despertar. Sobre esa hora es cuando protesta o grita, o llora si es que tiene pesadillas o terrores. Después tardo mucho en volver a conciliar el sueño. A eso de las seis vuelvo a despertar y ya al poco suena el despertador. El fin de semana más de lo mismo.
Resultado: una mamá muy cansada, irritable, con problemas de espalda y un poco harta.
¿Cómo solucionar mi involución de sueño?. Ni idea, la verdad.
Mi madre dice que hasta que el nene no se marche de casa poco puedo hacer. Espero que esto sea una broma. Aunque algo me hace sospechar que igual algo de razón tiene.

También podría interesarte :

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Quizás te interesen los siguientes artículos :