
El pasado día 5 de septiembre, y con motivo del programa de conciertos de la orquesta filarmónica de Elda, dirigida por Octavio Peidró, y dentro de los actos conmemorativos de las Fiestas Mayores de Elda en honor a los Santos Patronos de la ciudad, la Virgen de la Salud y el Cristo del Buen Suceso, se celebró un concierto llamado La Fiesta del Pasodoble.
Se interpretaron diecisiete pasodobles, quizá los más famosos y pegadizos, tanto de zarzuela, como de revista.
Cada pasodoble lo presentaba diferente, y en esa presentación se solía destacar aspectos creativos de la obra, tanto de la música como de las letras.
En esta ocasión tuve el honor de ser uno de los elegidos para presentar el pasodoble de Las Leandras, Los Nardos, o más conocido "Por la calle de Alcalá".
La calle de Alcalá y el calzado eldense
En la breve intervención destaqué aspectos coincidentes con lo que la obra, el pasodoble, quería dar a entender y, naturalmente, desde la perspectiva del calzado y tratando de enlazar el arte de la música del pasodoble con el arte del oficio de zapatero en su conjunto, ya que tanto la música como el calzado de mujer de media y alta gama, tienen componentes artísticos que, a mi juicio, podrían ser coincidentes.
La interpretación por parte de la filarmónica local fue magnífica en todas las composiciones y la dirección de Octavio Peidró, no pudo ser más genial, con un estilo de dirección muy personal que hacía vibrar no solo a cada componente de la orquesta, sino al público que abarrotaba el Teatro Castelar de la ciudad zapatera.
Dejo la grabación de la presentación, no como una innecesaria muestra de vanidad, sino como un sentimiento sincero que des transmitir a la familia zapatera de España.
