La fortaleza no está en la rudeza, muchas veces quien más actúa rudo es el primero que huye al presentarse el problema, quien más pierde su autocontrol, la persona que menos soluciones propone; la fortaleza está en el saber pensar antes de actuar, en el ser constante, en el conservar la calma en momentos de tensión, en el actuar de forma inteligente.
Nosotros los seres humanos muchas veces creemos o de forma subconsciente actuamos de forma ruda, como una bestia para lograr algo, actuamos con ira, desesperación, afán y de muchas otras formas que nos hacen hacer las cosas mal o fracasar, solo podemos evolucionar cuando pongamos en práctica la filosofía del agua, cuando dejemos de actuar como rocas, porque los que actúan como rocas se llenan más de problemas que de soluciones.

