
El Dr. Peinado, cirujano-urólogo que ha desarrollado una amplia experiencia en la utilización de las nuevas técnicas en urología, nos hace un recorrido sobre qué es la próstata, el prostatismo y los mejores tratamientos de la Hiperplasia Benigna.
INTRODUCCIÓN
La próstata es una glándula que constituye el órgano sexual secundario más importante en el hombre. Su papel principal es la secreción de una gran proporción de líquido seminal, que juega un importante papel en la fertilización: sirve de vehículo y nutrición para aumentar las posibilidades de supervivencia de los espermatozoides.
Con los años, la próstata va creciendo en todos los hombres debido a la “Hiperplasia” o crecimiento benigno que experimenta. La principal sintomatología del crecimiento de la próstata es causada por la obstrucción que produce a la salida de la orina de la vejiga.
En una fase temprana del proceso, el paciente por lo general presenta muy pocos síntomas dado que la vejiga aún es capaz de compensar el aumento de la resistencia al flujo urinario. Sin embargo, a medida que avanza la obstrucción se instala una constelación de síntomas conocidos genéricamente con el nombre de “prostatismo” causados por síntomas obstructivos. Estos síntomas son muy conocidos por muchos hombres de edad y son los que en muchas ocasiones hacen que el paciente acuda a la consulta:
dificultad y retraso en el inicio de la micción, disminución del calibre y fuerza del chorro miccional, micción intermitente o prolongada, goteo postmiccional, sensación de vaciamiento incompleto, retención urinaria, incontinencia por rebosamiento.
La obstrucción se asocia con una disminución de la distensibilidad vesical. Todos estos cambios se combinan para provocar la aparición de los síntomas irritativosen la vejiga que a menudo preocupan más a los pacientes: la disminución de la capacidad funcional de la vejiga y la aparición resultante de aumento de la frecuencia miccional, urgencia, nocturia (levantarse varias veces por la noche) e incontinencia con urgencia.
TRATAMIENTO MÉDICO Y QUIRÚRGICO DE LA HIPERPLASIA BENIGNA DE PRÓSTATA
Hay varios tratamientos que dependen fundamentalmente de la sintomatología que padece el paciente, la edad, el tiempo de evolución, las enfermedades concomitantes, etc… En principio hay dos opciones básicas de tratamiento: el tratamiento medicamentoso y la cirugía.
El tratamiento quirúrgico de la Hiperplasia Benigna de Próstata siempre queda en segunda opción cuando el tratamiento con medicamentos no ha aliviado suficientemente los síntomas o cuando la sintomatología del paciente le impide realizar una vida casi normal.
TIPOS DE CIRUGÍA PARA LA PRÓSTATALa cirugía es con gran diferencia el mejor tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Su misión principal es eliminar el aumento de tejido que se ha producido con los años y por tanto eliminar esa obstrucción a la salida de la orina de la vejiga. Las técnicas tradicionales conllevan un riesgo significativo de complicaciones y requieren una hospitalización de entre 3 y 10 días.
LÁSER
Este sistema de tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata supone el avance más importante que se ha realizado en los últimos años para el tratamiento de esta patología.
Existen fundamentalmente dos tipos de Láseres: el Verde y el Thulio.
El láser permite vaporizar tejidos blandos, eliminando por completo el tejido de la próstata agrandada. El concepto de vaporización consiste en la eliminación por completo del tejido así como la fotocoagulación simultánea de los vasos sanguíneos, evitando prácticamente la posibilidad de sangrado, que es siempre la gran preocupación de los urólogos en la cirugía de la próstata.
TÉCNICA QUIRÚRGICA Y MECANISMO DE ACCIÓN DEL LÁSER
El mecanismo de acción se basa en la introducción a través de la uretra de un dispositivo llamado cistoscopio y a través de él un fibra Láser que actúa a una longitud de onda y con una gran afinidad por el pigmento de la hemoglobina . Trabaja a gran potencia vaporizando la próstata, convirtiéndola en vapor de agua. Al mismo tiempo “sella los vasos sanguíneos por su afinidad con la hemoglobina, hecho que prácticamente elimina la posibilidad de sangrado y permite que el paciente salga de la intervención con una sonda que se retira en un periodo máximo de 24-48 horas.
VENTAJAS DE LA CIRUGÍA DE LA PRÓSTATA POR LÁSER
La cirugía es mínimamente invasiva y por otro, ofrece resultados duraderos, como otras opciones quirúrgicas mucho más agresivas (RTU, Prostatectomía abierta, etc.), evitando muchos de los riesgos típicos y complicaciones que estas conllevan.
Sus principales ventajas son:
- Puede administrarse en régimen ambulatorio o con ingreso hospitalario mínimo, entre 12 y 24 horas.
- Virtualmente sin pérdida de sangre. Ideal para pacientes de alto riesgo en tratamiento anticoagulante.
- Alivio rápido de los síntomas.
- Recuperación rápida de la actividad normal del paciente.
- Sondaje vesical generalmente menor de 24-48 horas.
Referencias:
