Un jueves más, volvemos con la sección Historias de las lectoras. Sabes que adoro esta sección. creo que es mi favorita, porque las protagonistas sois todas vosotras (y vosotros no los sois porque no queréis, chicos. ¡Animaos!). He decidido espaciar el tiempo de publicación de las historias, porque quiero que se mantengan más en el tiempo, así que ahora, la publicación de las historias será quincenal.
Hoy quiero compartir contigo la historia de Jeidi, una colombiana a la que tengo veradero cariño. Es curioso, porque no la conozco personalmente, pero hablo con ella todos los días, Julia lo explicó muy bien en este post. Así que el hecho de que Jeidi se animase a compartir en el blog la historia de su cabello, para mí significa mucho. ¡Gracias, Jeidi!
No me entretengo más, os dejo con el relato de Jeidi.
La historia de Jeidi Liliana
Hola, mi nombre es Jeidi Liliana. Soy colombiana, nacida en Cali; tengo 37 años, y resido en costa rica hace diez. Llevo tres años usando mi cabello natural. Como muchas, empecé a llevar el cabello con productos químicos desde los 14 años (siempre alisadoras caseras, y las llamadas americanas). Mi primer alisado fue antes de cumplir mis 15 años. Pasé casi todo mi bachillerato, la universidad, mi vida laboral… hasta que viajé a Costa Rica.
Lo que pensaba correcto para mí, cada mes que tenía raíz era un ritual y no tenía ningún problema en llevar mi pelo alisado. Gastaba mucho dinero en cuidarlo (cada alisada donde más quemada quedaba, yo sentía el pelo mejor; siempre resultaba con unas tremendas quemadas). Me molestaba verme el pelo duro en la raíz y que no se me viera brillante.
Todo empezó cuando llegué a Costa Rica. Ya no tenía a mi estilista Nelsy, que me dejaba el pelo como de revista; así que empecé a alisarme yo misma o pidiéndole ayuda a mi madre. Veía que las mujeres negras de aquí se peinaban con extensiones y unas trenzas muy bonitas. Ya cansada de luchar con mi pelo y viendo que el cambio de país no le ayudó para nada, decidí empezar a usar extensiones tratando de cuidarlo mejor, para darle más crecimiento. Pero ¡qué va! Ésta fue la locura más grande, porque mi pelo se empezó a caer y se puso lo más horrible del mundo.
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Toda esta odisea empezó cuando conocí a alguien que me habloó de tener el pelo afro natural. Me puse en la tarea de investigar en YouTube, Facebook empecé a seguir blogs como el de la Negra Flor, La vida en Negrita, Miss Rizos, etc. Seguí colocándome trenzas y extensiones. Ya después de tener información, el 19/12/2010 decidí darme mi gran corte.
Llevar el cabello natural no ha sido nada fácil, he tenido que soportar burlas, comentarios negativos sobre mi apariencia y forma de llevar mi cabello. Este camino me ha enseñado a dedicarle tiempo, darle amor a mi cabello. He ido descubriendo los productos adecuados para mi tipo de cabello (todavía sigo aprendiendo día a día más cosas, soy una compradora compulsiva de aceites). Me ha tocado aprender diferentes estilos; ver con cuál me siento y me veo mejor. Este camino me ha llevado a conocer personas de las cuales he aprendido un montón de cosas. Ahora me interesa todo lo que es natural como productos, alimentación, ejercicio, para mí, llevar el cabello natural no es moda es un estilo de vida que te impulsa a ser más natural.
A las chicas que están empezando solo les digo:
Primero, segundo y tercero, ustedes.
No le den importancia al qué dirán. Tengan mucha paciencia, esto del cabello natural no es moda, es un estilo de vida del cual cada día aprenderás más y más.
Ésta es la historia de Jeidi. Una historia que nos habla ser capaz de seguir adelante a pesar de las adversidades, y de descubrir todo un estilo de vida natural. Si tú, como el resto de chicas que ya lo han hecho, quieres compartir tu historia en el blog, envíame un mail a [email protected], con el asunto “Historias de las lectoras” con las fotos que quieras (si es más de una, yo haré una composición) y publicaré tu historia en el blog, y las fotos en el álbum de la página de fans y en el tablero de Pinterest.
