rebordes fileteados. Los primeros en llegar y los últimos en irse. Y viceversa. Provocando comentarios e incredulidad entre testigos poco fiables. Tal era su constancia y asiduidad que decían haberlos visto al mismo tiempo en diferentes milongas. "Tita estuvo ahí con su vestido rococó de voladitos en el que picoteaba un colibrí amaestrado" o "Tino vino a comprarme un choripan y el chimichurri le chorreó desde los tiradores fantasía por los pantalones apelmazados arruinándole la cocaína" . "Tita le enseño el Che Guevara un par de adornos y por eso se hizo amigo de Fidel", "Tino se puso a bailar canyengue delante de una "Scola Do samba" en el sambodromo y los hizo ganar"."Tita le encajó un par de tacazos a un ratón mickey borracho que la acosaba creyéndola Tita Merello y cuando le sacaron la mascara vieron que era Walt Disney", "Tino le presto guita a Troilo para pagar un banquete en el hipódromo", "Tita bailó toda la noche con unos zapatos de hielo porque la pista era resbalosa. Eso si, con plantilla"."Tino y Tita bailaron sobre la cabeza de dos calvos dormidos y lo hicieron tan bien que no se enteraron" "En la casa de Tita y Tino hay un fantasma que les roba los sanguches en la madrugada y dicen que es Gardel". Innumerables testimonios aventados por ellos mismos que cimentan una leyenda de excesos y amistades dudosas. Incluso era usual que Tita se olvidara un álbum de fotos en las milongas donde se los veía al lado de ex-famosos como Palmiro Caballasca, Joselito, Yuyu Da-Silva, José de Zer o Pierre Perignon. En su búsqueda constante de la notoriedad van añadiendo ladrillos al desvarío creando en redor una especie de ecosistema de la hipérbole como si su sola presencia bastara para idiotizar a gentes de natural comprension y lógico razonamiento que sucumben a los hipnóticos encantos de los BUM. "Tienen una pareja de gatos que bailan pericón, pero si les das anís solo bailan milonga" o "Van por los pueblitos dejados de la mano del tango con una maletita de cartón, enseñando pasos a la siesta con su simpático pregón: Pasitos, cadencia... yuyos para el pecho para disociar, tenga una milonga gustosa señora o un par de zapatos cromos a estrenar".Y un dia desaparecieron. Como si el embuste, la patraña, la paparucha y el infundio se los hubieran tragado. Reproducimos aquí la ultima referencia sobre ellos, asentado en el diario personal de la ultima persona que los vio, el escribano Garcia Gloto, persona de indudable honorabilidad y probada solvencia como testimoniante, un poco antes de su expulsión del honorable colegio de escribanos.
"Me invitaron a su casa a comer un asado a su casa. Habían puesto en el patio de adelante sobre caballetes la puerta de la catedral, con un mantel que me dijeron era una carpa del Circo Tihany. En un costado comentando la ultima moda en Corea del Norte estaban Libertad Lamarque y una rubia que me parece era Marilyn Monroe. Un poco mas allá, en un improvisado ring hecho con mangueras del cuartel de bomberos estaban intercambiando guantazos Bukowsky y el guru Maharishi. Recuerdo que el guru tenia los labios hinchados y aguantaba. El poeta perdió, por insolación. Había un grupito de pibes comiendo pizzetas sobre una mesa improvisada. Luego mirando mejor vi que era Winston Churchill durmiendo la resaca del la milonga anterior. En la piscina había cuatro parejas practicando adornos en la parte playa, al compás de una típica mixta. Tocaban bien pero no eran muy tangueros. Los arreglos de "El entrerriano" sonaban medio fifi. Le pregunté quienes eran a Tita, que estaba de entrecasa con un deshabille de papíros demoticos. Un dosel sostenido por cacatúa la protegía de los rayos del sol. "Ah, esos?, La Tipica Venancio, los vecinos. Iban a venir the Mamas and de Papas, pero les salio un bolito en un cabaret y no van a estar. Igual a estos los arreglo por el choripan".
Me sirvieron un vinito Romanee-Conti de una damajuana de cristal de Bohemia. Desde la casa y con un taparrabo tipo Tarzan, aparecio Tino. Le quedaba mal, en contraste por las marcas del bronceado con los tiradores. Llevaba una bandeja de achuras. Me saludo con mano y me invito a seguirlo. Fuimos a un pequeño patiecito donde estaba en el suelo sobre el techo de un silo la parrilla y las brasas. Tino camino directamente sobre las ascuas, acomodo los chinchulines y las mollejas, les puso limon y volvio sin que le viera un solo gesto de dolor. "Tengo algo para mostrarte me dijo. Mira Blotito querido: mi ultima empresa. Me señalo una estructura que identifique como dos camaras frigorificas soldadas con un revestimiento de adobe, como si un hornero del tamaño de un ave Roc hubiera hecho nido. Sabes lo que es esto, me pregunto?. Ni idea. "Estuvimos trabajando con el que me arregla el coche y el ingeniero Beluchi. Es un cuhete espacial casero. Despues del mate y los cañoncitos de crema cuando se vaya la gilada nos vamos a la luna. Tengo la idea de montar una colonia milonguera permanente allá para joderle el viaje a los Norteamericanos y a los Rusos. Esta todo pensado Querido. Vamos a transformar la cara oculta con unos taladros, cinta carrocera, una maquina que mantiene la comida caliente del avion, adaptada por un inventor amigo que multiplica la comida y para hacer aquello respirable para milonguear llevamos cualquier cantidad de malvones y jazmines. Queres venir?.
Energicamente y enojado le dije que no.
Literalmente lo mande a la mierda.
Se ofendio y no me dirigio más la palabra.
Me quedé, de tozudo. Pero estaba incomodo. Abuse de la buseca y el tinto comiendo con la mirada baja.
Despues del asado me entró modorra y me fui a dormir un rato. Cuando pasaba por la cocina vi la heladera abierta y me pareció escuchar "Otra vez de tomate, odio el tomate! ". Pero parecía mas Corsini que Gardel.
Me desperté como a las cinco con la cabeza como un bombo. El tocadiscos no dejaba de repetir "Adiós muchachos" una y otra vez. En la pileta de lona había un par de zapatos flotando y sobre la mesa, entre las damajuanas de vino "La Sultana" algún que otro biscochito. Me fui al patio de la parrilla. Sobre la chapa acanalada de uno por uno estaba la parrilla hecha de perchas, y un pedacito de riñon ensartado.
No quedaba nadie.
Mire adonde había esta el cohete. En su lugar vi una huella como de quemazo y dos marcas de ruedas que parecían de bicicletas.
Volví a casa resacoso y triste.
Despues, cuando trasmitieron la llegada del Amstrong y Aldrin a la luna, me pareció escuchar como en sordina "La cumparsita de fondo" con los arreglos feos de la "Tipica Venancio.. Incluso me pareció Que los astronautas iban caminando con la cadencia que le ponían Tita y Tito a los tangos.
Me arrepentí un poco.
Pero que quieren. Odio los malvones".
Un caso extremo. Un poco más exagerado que algunos milongueros fabuladores y místicos, que andan sueltos por las milongas requiriendo aceptacion o consuelo.
Pero no mucho más.
