No es de chicas listas de lo que hablo en esta entrada, que supongo que también pueden suponer una irreprimible atracción para algunos, sino de un vicio inconfesable (aunque a partir de ahora dejará de serlo, inconfesable, porque el vicio me temo que no sé cómo superarlo) que tiene que ver con pinchar cualquier enlace de cualquier periódico, revista, blog o similar que lleve a una lista del tipo: ‘siete beneficios que desconocías de la sangría’ o ‘diez melenas de verano para un cambio de look’, u ‘ocho beneficios de tomar café a diario’ o incluso ‘las diez cualidades de un buen amante’.
Es igual, mientras contengan un número cardinal soy incapaz de reprimirme y no echarle un vistazo a la lista, ya hable del cloruro de magnesio, de comer mango, de ser muy feliz, de conocer mejor a San José María Escrivá de Balaguer, de salvar un matrimonio sin sexo o de viajar sin pagar alojamiento.
Ahora que lo he dicho me he quitado un peso de encima. Tampoco es tan grave, ¿no?. ¿O yo soy la única que tiene una curiosidad malsana por listados del tipo: seis beneficios de dormir tal y como viniste al mundo, seis beneficios increíbles e inmediatos que ocurren con el orgasmo o cinco ventajas de tener un pene normal?
Por favor, díganme que hay quien ha podido resistir la tentación de pinchar algún enlace de la entrada y al menos sabré que hay esperanza.
