La Ley Seca estuvo vigente en Estados Unidos entre 17 de enero de 1920 y el 5 de diciembre de 1933 y se prohibía cualquier tipo de consumo de bebidas alcohólicas. Cuando se instauró a principios de la década, se destruyeron todos los depósitos de alcohol de Estados Unidos y los bares y clubs tuvieron que vaciar sus reservas en el alcantarillado. 
A los meses de la Ley Seca, se instauró en la clandestinidad un desenfreno de fiestas y alcohol ilegal. Los contrabandistas se convirtieron en los proveedores de alcohol de los Estados Unidos y Bill McCoy fue el primero en entrar whisky a través de las costas del Atlántico. 
Fiestas donde el champagne, el whisky y toda bebida alcohólica que se pudiera destilar de forma ilegal se convirtieron en el punto neurálgico de la vida nocturna. De cara a la sociedad, todo el mundo era muy puritano y nadie bebía, pero en realidad todos estaban esperando que cayese la noche para ir a emborracharse en cualquier club clandestino. Beber se convirtió en un deporte de riesgo social y como todo lo prohibido, era lo más deseado por los ciudadanos. 
Abrazo,Antonio
Blog de moda masculina, menswear
