Como
decía, estoy en una fase de días de ratos muertos (entre dolores de cabezas y
marrones que no me corresponden) mientras mi alumnado hace sus prácticas de
empresa. Esto me ha permitido terminar al fin ¡Todo por mi país!, el libro con
el que estaba desde hace tiempo, y sumar ahora esta breve novela de apenas 200
páginas (unas 180 si quitamos el posfacio que incluye mi edición).La librería es obra de Penelope Fitzgerald, escritora inglesa que nació en 1916 y falleció en el 2000. Quizás os suene este título porque en 2017 recibió una adaptación al cine de la mano de Isabel Coixet. Si os interesa, actualmente se puede ver de manera gratuita en la web de RTVE (aquí) y se supone que estará disponible hasta 2029. Aprovechando esto, voy a hacer una reseña doble, que además nunca había visto nada de la cineasta. Argumento
Florence
Green es una mujer viuda de mediana edad que vive en el pequeño pueblo costero
de Hardborough. En 1959 dicha población carece de muchas cosas, entre ellas,
una biblioteca o una librería, así que decide invertir el dinero que tiene en
adquirir una vieja vivienda conocida como “Old House” por los lugareños,
trasladarse a vivir allí y abrir una pequeña tienda de libros.A las dificultades habituales de tal empresa se suma que el edificio rezuma humedad, tiene su propio poltergeist y cierta señora de gran influencia en la zona tenía planes para ese lugar que chocan con la determinación de Florence. Reseña del libro
Si de algún modo se puede describir esta novela es de “inglesa”, principalmente por dos elementos. El primero son los puntos de humor tan suyo, aunque la novela está lejos de ser una comedia, más bien sería una historia costumbrista con toques de drama. Luego, el paisaje parece un personaje más y casi se puede sentir la humedad salina, el viento frío, o ver el terreno pantanoso y la niebla densa.
Decía que era una obra costumbrista, sí, pero no es un costumbrismo amable. Hay personajes que apoyan a la protagonista, pero son pocos. De fondo queda reflejado un pueblo inculto (los libros que más vende en general son manuales prácticos, obras sobre la familia real o biografías de héroes de la Segunda Guerra Mundial), un pueblo jerarquizado donde la lucha de clases no va hacia arriba, sino que quien está arriba busca imponer su voluntad con todas las artimañas posibles y manipulando a quienes tiene debajo. Las habladurías, la envidia o el egoísmo destacan por encima de buenos sentimientos.
A mencionar que en el libro hay una parte en que la novela Lolita cobra importancia porque se convierte en un éxito de ventas para la protagonista. Creía que la polémica que suscita el libro todavía hoy iba a ser más relevante en la trama, que se aprovecharía para analizarla, más cuando tiene a una niña pequeña, Christine, que la ayuda en la librería, pero lo cierto es que la autora no se mete en líos por ahí. Simplemente deja caer por boca de otro personaje que “es un buen libro (…). No lo entenderán, pero será mejor así”.
Lo cierto es que es una novela curiosa, de la que no tengo una opinión clara. No es lo que esperaba, quizás. Los libros son una de mis pasiones y aquí, que parecía que iban a tener gran relevancia, no se ve ese amor por ellos. No dejan de ser un bien de consumo que vende la protagonista, sin más. "La cultura es para aficionados. No puedo permitirme llevar una tienda que tenga pérdidas. ¡Shakespeare era un profesional!". Al principio del libro se menciona que al pueblo también le falta un típico "Fish and chips" o una tintorería. Si no fuese porque Florence tenía experiencia en una librería en su época previa a casarse, bien podría haber abierto uno de esos negocios. O, al menos, no la he percibido como una amante de la lectura.Luego, lo poco que se llega a simpatizar con los personajes tampoco ayuda a despertar emoción por la novela. Pero, sin duda, tiene algo, los elementos autobiográficos que sirvieron a la autora para inspirarse le dan verosimilitud y el desenlace es, quizás, lo más destacable de toda la obra y por lo que te quedas dándole vueltas tras acabarla.7/10 Reseña de la película
Hasta el momento, creo que no había visto nada de Isabel Coixet, así que me parecía el momento perfecto de matar dos pájaros de un tiro al ver la adaptación de una novela que tengo fresca y probar algo de la cineasta. La película es muy fiel a la historia original y el casting de personajes, protagonistas y secundarios, me parece muy acertado, dándoles una vida que en la breve novela no tenía mucho espacio para ello. Los sentimientos de viuda de Florence, por ejemplo, aquí están mejor explorados.
Por supuesto, se toma sus licencias, algunas de mayor trascendencia que otras. Como detalle menor, se libra del elemento fantástico del poltergeist, cosa que se agradece porque no aportaba nada. Pero hay otros cambios no tan sutiles que acaban dando otra historia. Así, introduce lo que podríamos decir que es un conato de romance imposible que en la novela no he visto por ningún sitio. También se da una conversación entre la protagonista y otro personaje hacia el final que, al no existir en la novela, hace que cambie la percepción final que ella tiene de esta persona.
Respecto a una de mis críticas del libro, curiosamente, en la película se transmite mucho más amor por éstos que en la obra original. Además del momento de relevancia que vuelve a tener Lolita, salen destacados otros títulos como Fahrenheit 451 o Huracán en Jamaica. Otro detalle es que se ve a la protagonista acariciar y oler libros, algo que cualquiera que los ame sigue haciendo hoy en día. Y si la pequeña Christine empezaba y acababa la novela sin interés en los libros, en la película se ve cómo la pasión de Florence acaba siendo traspasada a la niña.
En cuanto al desenlace, aunque a grandes rasgos son idénticos, hay varios cambios pequeños en la película que lo vuelven más amable y algo más esperanzador, incluso algo más justo.
Al margen de todo esto, la película es bonita y agradable de ver. Paisajes preciosos, buena fotografía y música. La recreación de finales de los '50 de un pequeño pueblo costero también me ha parecido muy lograda.
9/10 Conclusión Sinceramente, en este caso casi que recomiendo más la película que el libro. La adaptación es lo bastante fiel para contar todo lo que sucede en el libro, pero diverge en los detalles justos para dejar mejor sensación, además de ver más humanos a sus personajes. Por otro lado, la mayor dureza del libro también tiene su punto de interés.
