Los observadores de la Liga Árabe decidieron el sábado abandonar el país ante la creciente oleada de violencia. En la nota distribuida a los decían que el régimen sirio de Bashar al Asad utiliza a las fuerzas de seguridad contra los civiles, en contradicción con sus compromisos con la Liga Árabe y con el protocolo de la misión.
Los observadores se quedarán en Damasco hasta la próxima reunión del consejo de la Liga Árabe, aún hoy sin fecha, donde se decidirá el futuro de la misión.
Por lo pronto, una delegación de la Liga Árabe, encabezada por Al Arabi, se desplazará mañana a Nueva York para reunirse con el Consejo de Administración de la ONU.