Revista Cultura y Ocio

La Mala índole de Javier Marías

Publicado el 09 noviembre 2012 por Elboletin
La Mala índole de Javier Marías Por Luis Conde
Unos días antes de que le concedieran el Premio Nacional de Narrativa, que con sorpresa para casi todos ha rechazado muy dignamente, el controvertido escritor presentaba en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, su último libro reuniendo los relatos cortos que ha ido acumulando durante más de cuarenta años. 
Con el título de "Mala índole" (Alfaguara), que corresponde a uno de los treinta relatos incluidos, Alfaguara recupera así casi todos sus relatos en dos apartados organizados por el propio autor, con las referencias de “Cuentos aceptados” y “Cuentos aceptables”. En la charla de presentación y en la nota previa del volumen, Marías asegura que dejó fuera de la recopilación otros relatos agrupados en la categoría de “Cuentos inaceptables”, que prefiere dejar olvidados.
Luego, en la charla con los periodistas y curiosos que acudieron a la presentación del libro, Marías se explayó sobre el largo proceso de escritura de estos relatos, a lo largo de su extensa carrera literaria, y cómo, pese a no ser un cultivador del género, no pudo resistirse a algunas de las solicitudes para escribirlos, que en su mayor parte fueron hechos por encargo.
Habló también de sus preferencias entre los cuentistas de España y el mundo, de los que pudieron influirle y de los que considera ejemplares como Dickens, Wodehouse, Cherteston, Carver, Borges y muchos más. También comentó la inspiración del cinematógrafo y los filmes que le sugirieron relatos.
Explicó que algunos personajes se entrecruzan y pueblan varios relatos, asumiendo una personalidad arquetípica, aunque no sean los protagonistas sino secundarios con atractivo para los lectores. Y que incluso, encariñado con ellos, ha rescatado para incluirlos en alguna de sus novelas largas. Fumador compulsivo, resistió a la tentación de un cigarrillo, que pese a todo y el respeto al público en la presentación, sacó de la pitillera y lo sostuvo entre los dedos jugueteando hasta que terminó el acto.
El público, entregado, lo despidió con ovación y aplausos generosos.

Volver a la Portada de Logo Paperblog