Kendall Jenner no es precisamente la integrante del clan Kardashian que peor viste pero, para no desentonar con el resto de la familia, de vez en cuando se pone prendas que la hacen entrar directa a esta sección. Esta semana la hemos podido ver acudiendo a un concierto de Adele junto a otra mamarracha ilustre, Hailey Baldwin, de esta guisa:
¿Es necesario ir enseñando todo el sujetador por muy Givenchy que sea? ¿nadie le ha dicho que esos pantalones son un horror?
Comentario aparte merecen los complementos, botines de terciopelo y bolso peludo, poco apropiados para el calor que hace en Los Ángeles.
Y poco hay que decir de la gabardina-sábana xxl que se plantó Hailey Baldwin y con la que iba limpiando el suelo de por donde pasaba.
Veremos cuando dura esta amistad entre Kendall y Hailey, y cuantos nuevos estilismos dignos de admirar nos regalan.