Revista Opinión

La modernidad, o como las normas nos regulan

Publicado el 08 marzo 2019 por Carlosgu82

Max Weber en su libro “El proceso de racionalización en la primera modernidad y sus contradicciones” nos habla que el capitalismo y la racionalización de la economía, gestiona la moral de la vida causando una intensa actividad laboral. Esta surge gracias a al uso del tiempo dado por la racionalización del tiempo implementada por los planes de austeridad. Para ello se basará en la ciencia mismamente, en los funcionamientos mecánicos. Con todo ello se desarrolla la economía monetaria, esta posibilita el intermedio de valores similares (creándose los libros de contabilidad y los registros llevados por la burocracia), asi evitando el trueque.

Para ello define tres tipos de ideales que se encuentra Weber, que se concretamente el marcara la de autoridad/dominación legal-racional, creando normas impersonales y con fines o arreglos. Creando normas estáticas para detallar el puesto el trabajo (y sus funciones) y un sueldo normalizado. Además, surgirá el monopolio del poder, los institucionalistas crearan un leviatán que asumirá todo el poder social, tanto que ser político será una profesión más en la modernidad.

Basándose en un proceso de secularización, es decir, volver las creencias religiosas hacia cosas más racionales como es la ciencia (el ateísmo no deja de ser lo mismo que creer en dios tangible llamado ciencia). La cienia por naturaleza esta limitada por los recursos que tengamos en ese momento, más cuando hay un vacío como este, surgen los ideales simbolicos (como es la politica), cosa que tal idea será el propósito en la modernidad: el deshacerse de lo natural. De lo colectivo religioso vamos al individualismo científico y con ella la democracia, curiosamente esta ya existía antes que Weber, e incluso sin tanta tecnología como había en la modernidad

Usará la metáfora de la Jaula de hierro de la racionalización. donde Weber tratara de afirmar que no es un tecnócrata, sino más bien una persona que observa con tristeza lo que ocurre fuera. Procesos tan simples como lo público ya no es rentable, lo individual se puede racionalizar y además calcularlo en valores materiales. Concluyendo con que la racionalidad se está destruyendo años y años de filosofía social donde los valores eran más humano que en la modernidad.

Siguiendo los esquemas weberianos, Taylor es un ingeniero que ayudo a Ford a crear un sistema donde todo era mecanizado y controlado por el cronometro. Tal como se narra en libro El taller y el cronometro de Coriat, se analiza los tiempos y los movimientos, se calcular el tiempo en el trabajo para posteriormente analizarlos y sacar mayores ganancias con las mercancías producidas. Esto dio paso a un aumento de la tasa de explotación, de forma que la burocracia se estaba normalizando en plena modernidad.

Taylor también se dio cuenta que, si acostumbras al cuerpo a un tipo de conducta educada y/o aprendida también podrías optimizar los tiempos de producción, tal caso ocurre con el plan Bolonia que todo se mide por capacidad de rendimiento y tiempo de espera, por ejemplo, son los créditos, o en el caso de Ikea, donde tú eres guiado por una seria de caminos cuyo fin es montar tu producto a medida. Quizás sea necesario volver a la universidad del libre pensamiento, similares a las que había a la antigua Grecia, o mismamente volver a la filosofía del mayo del 68, donde el vivir no era sinónimo de trabajar.

A su vez, se da cuenta que el dinero si no fluye no hay ganancia, entonces su propósito será volver el ocio en algo tan simple como es el empleo. Si tu dedicas 8 horas al empleo activo, y luego tienes otras 8 horas de empleo pasivo, nos pasaremos como 16 horas trabajando y produciendo vienes, y además consumiéndolos, que sería la gran novedad del sistema (idea de Keynes). Tal cosa ocurre en las Vegas, donde no nos encontramos luz natural, más bien artificial, o mismamente en Internet, donde el consumo es pasivo, y todo ocurre delante de una pantalla estativa creando por medio de una cadena virtual de metainformacion que no sabemos ni a donde ni para que se usara.
¿Es posible que el anarquismo político nos pueda salvar del monstruo de la burocracia?


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