Revista Poesía
La mujer de mi vida.(A Edith Ortiz, donde quiera que hoy te encuentres)La mujer de mi vida tiene piernas cortasy es una niña y al mismo tiempo adulta,lleva en su sonrisa un juego eterno,coquetería y embrujo sin saberlo.Quizás y esa mujer no es una modelo rusa,pero a mis ojos nunca le hace falta serlo,pues es, sin importar su bajísima estatura...mi persona favorita, mi modelo.De su cabello se desprenden tiernos rizos,olas de un mar rebelde de rosas, sombrío,y sin embargo mis palmas lo navegan,suave, esponjoso, suyo…y hasta cierto punto, mío.Su piel blanquisca me gusta más asíque si fuese incluso una piel tostada,pues la marcan a veces las caricias…y otras tantas, las más lindas palabras.Y es inquieta y loca y rara,pero es mía y a veces sin saberlo,porque me gusta y me encanta…su manía enorme de tenerle a todo miedo.De su boca escapan las palabras,a veces lindas, a veces pesadas,unas que otras algo escondidas,otras que unas, algo claras.Y sin embargo le besaría los labios,suavemente o fuertemente,pues son labios de fina porcelana…que dibujan muecas que divierten.La mujer de mi vida no es perfectay es quizás más niña de lo que es adulta,y sin embargo, ella así tal cual me gusta,aunque ella a veces no lo entienda.La mujer de mi vida tiene piernas cortas…cabello negro y dulcísima mirada,finos labios, piel de seda…y no es rusa sino paraguaya.-La mujer de mi vida-
