Vestida con un precioso diseño de Valentino, Magdalena "la princesa triste" hasta que conoció a Chris O'Neill, ponía la guinda a una historia de película.

El vestido diseñado por el maestro Valentino era de organza plisada con Chantilly marfil, con la espalda escotada y un poco de manga. La cola era de cuatro metros.


Llevaba unas pequeñas flores de azahar adornando la tiara.

Un vestido de cuento para una princesa de verdad, que ha vivido su propia historia de amor con final feliz.





