
"La primera ola: Apagón.
La segunda ola: Sube el oleaje.
La tercera ola: Peste.
La cuarta ola: Silenciador.
La quinta ola."
Leo un poco de todo y en este caso me llamó la atención la forma que tenía de definir "las olas". Por eso me fijé en el título. Al final, sin tener un motivo muy claro para ello, me lo llevé a casa. Y por eso hoy traigo a mi estantería virtual, La quinta ola.
Cuando aparece una nave espacial dando vueltas a la Tierra todo el mundo cesa su actividad esperando el contacto con los alienígenas. A medida que pasa el tiempo la población comienza a ponerse nerviosa y para cuando llegan las olas que van diezmando cruelmente el número de habitantes de nuestro planeta, la mayor parte de los supervivientes saben qué esperar: la muerte. Es en este punto que conocemos a Cassie, una jovencísma chica que busca mantener a toda costa la promesa que hizo a su hermano menor de rescatarle, aunque tenga que matar para llegar a su lado. De hecho es seguro que va a tener que matar, y si encuentra a algún humano... más le vale tener cuidado. También conocemos a Zombi, un joven que ha sido llevado a un campo de supervivientes en el que recibe el entrenamiento necesario para luchar contra los alienígenas y defender su planeta. Sin embargo, la tensión a la que viven sometidos los escasos supervivientes pronto hará que duden de quien tienen a su lado y de qué lado están.
Lo cierto es que hacía tiempo que no leía un libro de ciencia ficción que hablase de invasiones extraterrestres. Y, bueno, ya sabía que estaba ante Crónicas Marcianas, pero me apetecía darle una oportunidad a la historia. La historia comienza bastante bien, la descripción de las olas y los devastadores efectos que provoca en la población están bastante conseguidos y lo hacen de una forma rápida para situarnos pronto en el momento en que se desarrolla la acción. Somos conscientes del terror y la tensión a la que están sometidos los personajes e incluso nos reímos con el desparpajo de Cassie que no puede quitarse de encima costumbres de adolescente. Ni siquiera Zombi puede pese a estar en un campo de entrenamiento demostrando su valía. Hasta ahí la historia iba bien como también lo está el modo que tiene de describir a los alienígenas, o de no hacerlo en realidad, puesto que cualquier otro dato que dé al respecto supondría eliminar de un plumazo uno de los principales alicientes que tiene la historia. Y es mantenernos con las mismas intrigas que sus dos narradores. Porque es una historia contada a dos voces que pronto comprendemos que en algún momento tendrán un punto en común.
Sin embargo, el libro va de más a menos y hacia la mitad comienza a perder fuerza, cosa que intenta compensar incrementando las dosis de violencia con un resultado bastante irregular. Y no sólo eso sino que el final es predecible y bastante típico. No lo deja cerrado, claro, ya que estamos ante una trilogía, pero si que es cierto que podemos parar de leer aquí (cosa que estoy pensando muy seriamente hacer).
Al final estamos ante una historia para pasar el rato si no somos exigentes que ha desaprovechado una idea a la que, según mi modesta opinión, se le podía haber sacado mucho más partido. Y me da bastante rabia cuando suceden estas cosas.
Está claro, las compras por impulso no siempre funcionan. Al menos en mi caso, aunque no por eso voy a dejar de comprar así. Y vosotros, ¿ os dejáis llevar por impulsos a la hora de comprar libros?
Gracias
