¡Claro que es mejor tener una buena salud que mil achaques o una enfermedad grave!¡Yo quiero tener una muy buena salud! Pero la investigación parece que nos demuestra que la salud no da la felicidad, incluso la mala salud. No tiene sentido preocuparnos (que no ocuparnos) por nuestra salud o tener miedo a contraer determinadas enfermedades, el camino de la felicidad siempre empieza hoy y empieza pase lo que pase y nos pase lo que nos pase.
