Revista Cultura y Ocio

"La uruguaya" de Pedro Mairal

Publicado el 19 mayo 2018 por Juancarlos53

uruguaya

(Montaje fotográfico de www.indienauta.com)


El escritor
Pedro Mairal nace en Buenos Aires en 1970. En 1994 obtiene una mención en el Premio Fortabat de poesía. En 1997 da clases de Literatura inglesa y coordina el Taller Literario en la Facultad de Letras de la USAL (Universidad del Salvador), una universidad privada de Buenos Aires. En 1998 recibió  el Premio Clarín de novela por su novela Una noche con Sabrina Love, obra que fue llevada a la gran pantalla en el año 2000 con Cecilia Roth en el papel protagonista. Además, su producción comprende títulos como El año del desierto (2005), Salvatierra (2008) y varias antologías y poemarios. Ha sido traducido a cinco idiomas y elegido como uno de los mejores jóvenes escritores latinoamericanos de 2007. En 2016 publica en Argentina la novela que reseño a continuación. Con ella, "La uruguaya" gana en 2017 el premio Tigre Juan, organizado por el Ayuntamiento de Oviedo.

La novela
Muy interesante. Salvo un pequeño momento en que me pareció que se atrancaba la novela fluye -avanza y retrocede- con una suavidad maravillosa. 17 horas dura la aventura de Lucas Pereyra, una aventura en la que, partiendo de Buenos Aires, viaja a Montevideo (Uruguay), país que en el imaginario de los argentinos representa la liberalidad de costumbres y donde todo parece posible. Lucas tras su odisea uruguaya vuelve a Buenos Aires a reencontrarse con la realidad. A veces este reencuentro aunque duro augura un futuro mejor porque conocerse a uno mismo es muy importante.
autoficción, posmodernismo, metaliteratura
De la novela me han gustado muchas cosas. Una de ellas sin duda alguna es el vocabulario utilizado tan distinto a veces en el léxico al nuestro de España pero también -y aquí reside una de las gracias del relato- tan localista y diferenciado el idiolecto uruguayo del propiamente bonaerense. Tan cerca y tan lejos, viene a decirnos el autor.
Por otra parte estamos ante una novela haciéndose. Lucas es un escritor que debe realizar otros laburos (empleos, trabajos, dar conferencias...) para poder sobrevivir. Estos trabajos no le satisface lo más mínimo porque le distraen de su principal vocación, -la escritura-, pero le permiten no estar atado a nada ni a nadie. Las editoriales extranjeras en las que publica (una española y otra colombiana) y la revista uruguaya que regenta su amigo Enzo y en la que puntualmente colabora le hacen los ingresos dinerarios en un banco de Montevideo elegido por Lucas que no quiere ver cómo la fortísima inflación de su país y la voracidad de la Hacienda pública dejan reducidos esos ingresos a prácticamente nada. En el relato que leemos el protagonista se traslada en ferry y ómnibus a Montevideo para cobrar e introducir de estrangis en Argentina el dinero que la editorial española le ha adelantado por una novela que es en realidad la que ahora mismito él está protagonizando y nosotros, sus lectores, leyendo.
Es una novela en la que el narrador-autor (-no está nada clara la diferencia entre uno y otro. La frontera entre la ficción propiamente dicha y la autoficción  es difícil de establecer en este relato-) experimenta una epifanía y una transformación de las que el personaje-narrador de Lucas parece salir más comprensivo, menos bravo, menos insoportable. La finalidad de la escritura, dice en un momento de la historia no es contar sino conocerse: “No te estoy contando para que me cuentes. Sino para explicarme a mí mismo”.
Además de Lucas y de su amigo charrúa Enzo en la novela aparecen dos mujeres muy importantes para el protagonista. Una es Catalina su mujer y madre de Maiko, el hijo de ambos. En esta pareja algo parece haberse enfriado. Lucas está pasando claramente una crisis, la de los cuarenta que es bastante común en muchos hombres, y ve que la juventud se aleja y las responsabilidades paternas crecen pues un mocoso al que sí, claro, le quiere mucho, centra la vida de la pareja que lo ha engendrado. Para escapar de este hostigamiento que para él es el matrimonio y la paternidad recurre a tener, rememorar, fantasear e imaginar aventuras (a veces más ilusiones que otra cosa) sexuales, pequeñas escapadas (con alguna alumna, con alguna periodista, en algún congreso literario...). La segunda mujer, esencial en esta narración, es Mágali Guerra, la ilusión que desde hace un tiempo lleva consigo, una ilusión sostenida a base de emails que no fragua en nada concreto salvo en los breves encuentros que tiene con ella cuando la conoció en un encuentro literario y luego en Montevideo cuando acude por vez primera a tomar una remesa de los ingresos que las editoriales y revistas le realizan allí. Su aventura con Guerra, que así la llama Lucas, constituye el núcleo de la trama  de este relato, la imaginada y constantemente frustrada canita al aire con esta uruguaya joven y guapa que le tiene absorbido el seso desde que la conoció hará cosa de un año.
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La mentira, el engaño, la impostura, son temas importantes en esta breve narración. Todos mienten, todos engañan y se engañan, todos fingen… en un país -Argentina- difícil, convulso, engañoso...; un país en el que a la menor aparece una dictadura o cae sobre los nacionales un corralito económico. El viaje externo de 17 horas servirá para que los personajes viajen también hacia dentro de sí mismos y pongan en orden sus vidas. Y todos estos asuntos están muy bien presentados estilísticamente con un  narrador en 3ª y en 1ª que se dirigen a una 2ª dependiendo de si el acontecimiento narrado está sucediendo dentro de ese breve lapso temporal o si está siendo evocado o imaginado en la mente del narrador. Este cambio de una dimensión temporal a otra la realiza el escritor de manera fluida, llevando al lector de la mano con gran maestría.
Dos elementos muy importantes arropan constantemente al relato. De una parte la innumerables referencias literarias (Múgica Herzog, Cortázar, Borges (cuento “Emma Zunz”), Guimarães (“Gran Serton”), Rimbaud de quien Lucas estaba leyendo una biografía y con el que viene a identificarse dadas las vicisitudes que uno y otro sufrieron durante el/los viaje/s que respectivamente hicieron para lucrarse. Al igual que el Arthur francés, él también regresa enfermo –con fiebre- y herido –en su fuero interno, en su orgullo de macho- a su Itaca de la que salió. Pero la Itaca de Ulises no es la de Lucas Pereyra porque los tiempos han cambiado mucho y el concepto de familia ha evolucionado una barbaridad.
El segundo de los elementos en que Mairal envuelve esta historia es el de su estupendo sentido del Humor. A mí “La ururguaya” me ha parecido una novela divertida. No es fácil encontrar obras en las que el Humor sea claro, límpido, a veces hasta blanco (el diálogo lleno de discrepancias teológicas entre el pastor evangélico y la señora Testigo de Jehová en el ómnibus es de traca. Y otro tanto cabe decir de la burla que hace del lenguaje abstruso y alambicado de la profesión médica: “te vas a aplicar la crema en el área pruriginosa, ¡hijo de un camión lleno de putas!, ¡el área pruriginosa!, por qué no decís «el lugar donde te pica»”, pág. 14). Hay muchísimo humor irónico. Las alusiones a los congresos de escritores (“Ahí estábamos los intelectuales latinoamericanos armando nuestro número, hablando para nosotros mismos en un balneario.”, pág. 13) o a reuniones profesionales por muy elevadas y dignas que estas parezcan ([me dijiste “que era médica, que trabajaba en la Trinidad, que la habías conocido en un cocktail de la fundación en una terraza”, (pág. 99) y que en el fondo sirven para lo que sirven.
No quiero acabar sin aludir a la música. Las referencias a grupos y temas musicales que aparecen en la novela son en su mayor parte de los años 80 del siglo pasado, y su citación se debe bien al gusto o el disgusto que al personaje le proporcionan. Junto a canciones de Guns N'Roses, Radiohead o The Eagles el tipo de música que más agrada al narrador es el interpretado por artistas como la bonaerense Mercedes Sosa o los uruguayos Fernando Cabrera y Rubén Rada.
Final
Para acabar, concluiré diciendo que a mí esta novelita corta de Pedro Mairal me ha entretenido mucho. Es una obra que se lee con mucho gusto y que a la indudable calidad literaria que alberga añade un envidiable sentido del humor repartido por todo el relato haciendo verdad el dicho horaciano de "Enseñar deleitando".
Datos del libro
Autor: PEDRO E. MAIRAL
Título: “La uruguaya”
Nº de páginas: 144 páginas.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Mondadori. Edición: 001 (21 de marzo de 2013)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8416213993
Precio:
En papel: 15,15€
Ebook: 6,64€
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