Perdimos un gran Secretario de Estado con la caída de José María Lassalle (si las comparaciones son siempre odiosas, la suya con su sucesor es sonrojante), pero quizá a cambio volvamos a leerle con más regularidad. Sus tribunas en El País siguen siendo memorables, como esta de finales de agosto, a vueltas con la voluntad del pueblo y la incomodidad que nos causa la fragmentación. Un must.
