Revista Coaching

Las curiosas similitudes entre un banda de traficantes y una empresa

Por Uncafelitoalasonce

Soy como cualquier otro hombre. Todo lo que hago es satisfacer una demanda – Al Capone

Las curiosas similitudes entre un banda de traficantes y una empresa

Los buenos coches son fundamentales para ostentar

¿Qué similitudes tienen una banda de traficantes y una empresa? Aunque pueda parecer extraño, muchas. Steven Levitt, el autor de Freakonomics, estuvo estudiando a una banda de traficantes de crack durante un año. Bueno, en realidad, el no la estudió directamente. Más bien lo hizo un ayudante suyo, que de forma muy temeraria se infiltró en la banda. Cuando digo temeraría, quiero decir lo siguiente. Recogiendo datos para una encuesta de la universidad, tropezó con unos miembros de una banda de traficantes, y la primera pregunta que les hizo fue “¿Cómo te sientes siendo negro y pobre en América?”. Le tuvieron retenido varias horas, decidiento si se lo cargaban o no. Cuando comprobaron que no era peligroso le dejaron ir. Al día siguiente, volvió a var a la banda y les dijo “Bueno, como ayer nos lo pasamos tan bien, he decidido volver”. Aquí empezó una curiosa relación de 10 años que permitió a Steven, ir recibiendo los datos que Sudhir Venkatesh le proporcionaba sobre la banda. Sus averiguaciones acerca de cómo se estructura una banda de traficantes de droga son muy reveladoras y tienen una enorme similitud con la estructura de una empresa.

Hasta los años 90 las bandas callejeras de muchas ciudades de Estados Unidos, no eran más que eso, bandas. Realmente no se podían considerar cárteles de droga, porque la venta de marihuana, o heroína, no dejaba mucho márgen. Nadie de las bandas se hacía especialmente rico vendiendo estas drogas. Hasta que llegó el crack. Esto lo cambió todo, era una droga barata, que daba un subidón rápido, y a la que se le podía sacar mucho margen. Economía pura en acción. Producto muy adictivo, de vida muy corta, y muy barato de fabricar. Exacto, como el tabaco, pero ilegal. Para las bandas fue una revolución y las convirtió en verdaderos cárteles. Sin embargo, ser vendedor de crack era sin duda el peor trabajo posible, ¿cómo es que entonces había tanta gente vendiendo crack en las calles?

Analicemos las similitudes. Todas las bandas se organizaban siguiendo unas reglas muy básicas:

  • Estructurar la empresa. Todas las bandas adotaron una estructura empresarial, con un organigrama bien definido. Todas tenían su director general, varios vicepresidentes, y directores regionales que se encargaban de las distintas zonas de distribución en los barrios (u otras ciudades). Por supuesto, tenían una gran masa de camellos de poca monta en la base del negocio para la distribución del producto. Además, tenían toda una red de franquicias con derechos exclusivos de venta, y compartían la “seguridad y el márketing” de la banda. Toda buen empresa que se precie, tiene muy bien definida su estructura. Similitud número uno.
  • Los trabajos basura hay que pagarlos bien. En economía lo llaman, el “diferencial compensador”. En la banda lo llaman “si voy a arriesgar mi culo, ¡enséñame la pasta!” Los camellos en la base de la estructura cobraban muy poco, unos 3$/hora. Una cantidad mísera, incluso por debajo de lo que se ganaba en un McDonalds. Sin embargo, cuando venían malas dadas y había una guerra de bandas, los salarios aumentaban mucho. Nadie se quiere jugar la vida por 3$. Así que si quieres que alguien haga un trabajo con peligro, hay que pagarle muy bien. De lo contrario lo dejará. Este es un principio universal en el mundo laboral y empresarial. Similitud número dos.
  • No jodas demasiado al vecino. Fueron muchas las bandas que se metieron en el lucrativo negocio de la venta de crack. Apareció la competencia y las guerras comerciales. Obviamente, muchas de estas guerras también fueron literales, pero hasta cierto límite. En palabras de uno de los cabecillas, “si, podríamos ir a donde venden drogas los XX, y empezar a pegar tiros y joderles el negocio. Pero entonces, ellos vendrían a pegar tiros por aquí, y nos joderían. Al final acabaríamos todos jodidos y el negocio se iría a la mierda”. Está bien la competencia, pero hasta cierto punto. Ellos preferían guardar un equilibrio. ¿No os suena esto a los precios pactados de muchas operadores de electricidad, móviles, petroleras…? No bajes demasiado los precios porque si no, nos cargamos el negocio. Similitud número tres.
  • Es necesario ostentar aunque sea  se falso. Punto crucial este. Todos los de la banda, debían ostentar en función del puesto que ocupaban. Aunque fuera de pega. Coches caros, relojes de chapados en oro, pulseras, collares enormes… lo que fuera con tal de hacer ver a los de abajo que el negocio iba bien. Si te van a pagar 3$ por hora, y tus jefes tiene la misma pinta que tu, es complicado que aceptes el trato. Sin embargo, si ves que puedes prosperar y acabar siendo como ellos tratarás de ir escalando posiciones para llegar a la cima. Para muchos jóvenes de esos barrios era importante creer en algo, creer que podrían salir de la miseria y vivir como sus colegas entrando a formar parte de la organización, aunque al principio cobraran una miseria. ¿Os suena esto de algo? A mi se me vienen algunos ejemplos a la cabeza. Similitud número cuatro.
  • El jefe siempre cobra. Este es un corolario que se deriva del anterior. Ellos lo definían como “weak and shit” (débil y mierda). El jefe no puede ser nunca un débil y un mierda. Vaya como vaya el negocio, siempre siempre tiene que cobrar. Si los de abajo detectan que las cosas van mal no querrán arriesgarse por 3 míseros dólares la hora, y abandorán para irse a trabajar a jornada completa al McDonald. Así que los bonus para el jefe siempre tienen que estar garantizados. Las semejanzas con sucesos recientes en las empresas involucradas en el crack financiero son más que evidentes. Similitud número cinco.

Volviendo a la pregunta inicial de por qué había tanta gente vendiendo droga en las calles, la respuesta es sencilla. Todos perseguían una ilusión. La ilusión de ser ricos. La ilusión de poder ir escalando posiciones en la jerarquía de la banda. Todo era un espejismo. Los que eran los jefes en los años 90, siguen siendo los jefes hoy en día, y poco o nada se ha movido en la estructura de la banda. Aquellos que lograron subir en el escalafón, fue más por la muerte de otros en las calles. La cuestión es ¿estamos persiguiendo una ilusión? Si es así, solo hay una salida. Buscar tu propia ruta.

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