
Título: Las huellas de la vidaAutora: Tracy ChevalierEditorial: Duomo, 2019Páginas: 387.
SINOPSIS.
LA HISTORIA DE DOS MUJERES INOLVIDABLESQUE SE ABRIERON CAMINO EN UN MUNDODOMINADO POR LOS HOMBRES
Antes de que Darwin escandalizara al mundo entero con sus teorías sobre el origen de las especies, hubo alguien que ya dudaba, buscaba, hacía preguntas…
En las playas llenas de fósiles de la costa inglesa, Mary Anning, una muchacha pobre y sin educación, y la huraña Elizabeth Philpot, una solterona de clase media, trabarán amistad, unidas por una misma pasión: el deseo de buscar las huellas de la vida en los fósiles y revelar así la historia secreta de nuestro pasado.
IMPRESIÓN PERSONAL.
Tengo que reconocer que me encanta Tracy Chevalier. Es una autora que consigue envolverme en sus historias con su forma de escribir, tan delicada y a la vez tan cercana sin perder ese toque de elegancia que me atrapa siempre sin remedio, por muy dispar que sea la temática que toque en sus novelas. Me cautivó con La joven de la perla, un libro que leí hace muchos años y recientemente con La voz de los árboles, cuya temática nada tiene que ver con áquel y tampoco con esta lectura que hoy os traigo.
En esta ocasión, la autora nos presenta a dos mujeres, dos grandes mujeres olvidadas por la historia, sobre todo a Mary Anning, que mucho antes que Darwin lanzara su famosa teoría sobre la evolución de las especies, ya se hacían preguntas y creaban su propia opinión sobre la historia de las especies basándose en los fósiles que iban recogiendo en las playas de Lyme. Evidentemente nadie les hacía caso alguno, sus opiniones eran un escándalo para el orden establecido y, sobre todo, para las teorías religiosas de la época y del lugar, sufrían toda clase de críticas y comentarios despectivos, aislamiento social por realizar un trabajo "escasamente femenino" y cuando algún hombre se tomaba algún interés en su trabajo, las utilizaba en beneficio propio adjudicándose opiniones y hallazgos que no le correspondían.La historia que nos trae Tracy Chevalier comienza cuando tres hermanas solteras que viven en Londres con su hermano son prácticamente "desterradas" de la casa familiar a la costa de Lyme, lugar de veraneo, a una pequeña casita, para que su hermano pueda vivir independiente con su nueva esposa en la casa familiar de Londres. Tres mujeres que dependen de la decisión del único varón de la familia que es quien hereda los bienes familiares y que por estar solteras suponen una carga. Entre ellas, la autora da relevancia en la historia a Elizabeth Philpot, la hermana cuya pasión es la recogida de fósiles para coleccionar y con una gran curiosidad sobre los orígenes y la evolución de la vida. Junto a ella, conoceremos a Mary Anning y a su familia, una chica de familia pobre que se dedica a buscar fósiles para venderlos a los turistas y que gracias a su experiencia en la materia acaba siendo un referente a la hora de explicar el pasado de las especies. Las dos mujeres se hacen grandes amigas y, sobre todo, Elizabeth se empeña y consigue que tantos y tantos hombres estudiosos e interesados en la paleontología acaben reconociendo la labor de Mary y su importancia para la investigación, consiguiendo que su nombre aparezca en las piezas que se exponen en los museos londinenses. Como tantas otras mujeres, esta es la historia de unas mujeres que han sido ocultadas por la Historia que ha sido escrita por hombres. Mentes privilegiadas y un esfuerzo superlativo que ha sido ocultado en los libros en los que solo han aparecido hombres que tenían acceso a todos los medios, sobre todo, económicos y de poder, inaccesible siempre para ellas.
Con independencia de la trama de la novela, una trama tranquila y apacible, llena de la misma paciencia que se necesita para encontrar los fósiles, me ha encantado esa manera tan sensible y tan cercana que tiene la autora de dibujarnos a las protagonistas. Las he sentido tan cercanas que pareciera que estuviera buscando fósiles a su lado y me he alegrado cuando encontraban alguno relevante y me he enfadado cuando las ignoraban o las criticaban por el trabajo realizado. Precisamente esa cercanía se profundiza con el ritmo de la novela que va cambiando en función de que sea Mary o Elizabeth quien nos cuente en primera persona lo que va ocurriendo. Es una apuesta arriesgada por parte de la autora porque ambas protagonistas son diferentes tanto en clase social como en educación y perspectivas aunque la fuerza de la búsqueda de los fósiles, que es lo que las une es tan potente, que ambas confluyen si problema alguno.En definitiva, he disfrutado mucho de la lectura de otra novela de Tracy Chevalier. Una novela llena de sensibilidad pero también con una fuerte reivindicación de trasfondo, una ambientación que ha despertado muchísimo mi curiosidad sobre este mundo tan desconocido de la paleontología en el que las mujeres fueron punteras antes de que irrumpieran los grandes hombres que han pasado a la historia, ocultándolas injustamente, y una novela tranquila que te aporta una serenidad que solo una autora como Chevalier puede conseguir con su forma de escribir y su buen gusto.
