Revista Diario

Las mil y una noches de mi hijo

Por Treintañeraconhijo
Soy una persona para la que dormir bien por la noche es más que una necesidad, y mi marido ni os cuento. Aún yo si he pasado una mala noche al día siguiente consigo mantener la compostura pero a él mejor no le des ni los buenos días. Gracias a dios nuestro hijo nos ha dado muy poquitas malas noches, casi todas coincidiendo con que ha estaba malito o con que le habían puesto alguna vacuna, fuera de esto ha sido y es un niño que duerme bien o por lo menos considero que duerme bien.
Las mil y una noches de mi hijoNada más nacer se despertaba mas o menos cada tres horas a comer y como tardaba hora y media cada vez pues fue la época que peor lo pasé, porque realmente no pegaba ojo en toda la noche: nos levantábamos el niño y yo, hora y media de reloj tomándose el bibe (madre mía que lentitud y ahora que se los toma en dos minutos), había veces que me podía el cansancio y no podía aguantar los ojos abiertos , a la cuna otra vez, me acostaba y cuando quería coger el sueño el niño ya estaba berreando de nuevo que quería comer. Esa fue la única época mala y realmente duró como mes y medio porque a partir de entonces empezó a aguantar como seis horas del tirón por la noche por lo que ya empecé a ser más persona.
Y la hora de irse a dormir por la noche era una gozada, le dabas el último biberón, le llevabas a la cuna, le dejabas allí y se dormía solito, ni lloraba, ni protestaba, ni nada de nada, se quedaba tan contento en su cuna y además tardaba un minuto si llegaba en dormirse.
¿Cuándo empezó a cambiar esto? Pues cuando el niño empezó a ponerse de pie en la cuna. Cuando le llevaba a su cuna a dormir pues ya no se quedaba tumbadito sino que ahora ya había cosas más divertidas que hacer, así que se ponía de pie y a jugar, con lo cual ya no tardaba un minuto en dormirse sino una hora y media, dos horas... Y aunque el niño seguía sin llorar y sin protestar a mi me empezó a entrar la neura porque por aquel entonces yo todavía trabajaba y lo tenía que levantar a las 7 de la mañana para llevarlo a la guardería y claro, si a las once de la noche todavía no se había dormido….luego a las 7 estaba muerto de sueño. Así que empecé a cogerle en brazos para dormirle y con el balanceo en cinco minutos estaba dormido. Eso al principio, porque luego había días que no valían cinco minutos y estábamos media hora o más. Mi hijo duerme toda la noche bien, pero es que quedarse dormido le cuesta, parece que si se duerme se va perder algo. Total que a partir de entonces de dormirse solo nada, ahora siempre acompañado. Me acuesto con él hasta que se duerme y luego le paso a su cuna. Tal vez si no hubiera empezado a dormirle en brazos ahora seguiría durmiéndose solo, pero eso ya no lo sabré.
¿Y qué pasaba y pasa cuando se despierta llorando a media noche? La cuna estuvo en nuestra habitación hasta que cumplió los catorce meses, luego ya la pasé a la suya , así que hasta que el niño tuvo seis meses le cogía en brazos y le tumbaba encima de mi en mi cama, con lo que el niño se volvía a quedar dormido en un plis y le volvía a poner en su cunita sin yo tener apenas que levantarme de mi cama, alguna noche nos quedábamos dormidos los dos y dormíamos así juntos más de un buen rato. A mi me daba terror meterlo con nosotros en la cama por si le aplastábamos, le asfixiábamos o le hacíamos algo sin darnos cuenta mientras estábamos dormidos. Con seis meses más o menos una noche de las que lo tenía encima de mi porque se había despertado llorando, estaba tan cansada que cuando se volvió a quedar dormido fui incapaz de levantarme a dejarlo en la cuna, y eso que la cuna estaba a mi lado, así que le dije a mi marido – “A., ten cuidado que voy a poner al niño entre los dos” – y ahí durmió el resto de la noche. A partir de ese momento mi hijo ha dormido según la necesidad de cada momento. Normalmente duerme en su cuna, pero noches enteras ha dormido con su padre y conmigo sobre todo cuando ha estado malito y una época muy mala que tuvo después del verano. Otras veces duerme casi toda la noche en su cuna y de repente se despierta llorando y si poniéndole el chupete y calmándole no se duerme pues le paso a mi cama y el resto de noche duerme allí. O si ya me he levantado tres veces en una noche a ponerle el chupete el niño va directo a mi cama, me niego a dar más paseos hasta su habitación en una misma noche. Y alguna otra noche últimamente le he querido pasar a mi cama a media noche porque lloraba y no me ha dejado, me he tenido que quedar con él un rato en su cuna hasta que se ha vuelto a dormir y yo de vuelta a mi cama.
Lo que tengo claro es que de noche se duerme y si el niño duerme en su cuna pues en su cuna, pero si en su cuna por el motivo que sea no se duerme y esta más tranquilo con su padre y conmigo en nuestra cama pues esa noche duerme con nosotros y todos a dormir.
Tengo alguna amiga que me dice que ella no mete a su [email protected] a dormir con ellos por si se acostumbra y luego no le puede sacar de su cama. Y siempre me preguntan que si a mi no me da miedo que se acostumbre ¿acostumbrarse a qué? ¿a dormir toda la noche en su cuna?¿a dormir la mitad de la noche en su cuna y la otra mitad en mi cama?¿a dormir toda la noche en mi cama? Porque estas son las tres formas que duerme mi hijo indistintamente según el día y la necesidad. De todas formas siempre las digo en plan de coña que no conozco a ninguno de 18 que quiera seguir durmiendo con sus padres, que en todo caso querrán dormir con su [email protected], pero no con sus padres.
A nosotros esta es la fórmula que nos funciona. Pero como siempre digo cada cuál sabe que es lo que funciona en su casa.

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