El problema a la hora de elegir sandalias es que el calor suele ser más incómodo y los pies se nos hinchan y es más fácil que salgan rozaduras, así que antes de plantarnos algo con muchas tiras o mucho tacón o algo muy prieto, lo mejor es abogar por la comodidad y por aquello que no sólo sea bonito sino que no nos haga daño.
Os dejo con algunas propuestas que me resultan atractivas.

¿Qué os parece esta temporada? El zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta de la vida que vaya bien a todos. (Carl Gustav Jung) xoxoNerea. 