Revista Cultura y Ocio

Las situaciones esperpénticas del póker presencial

Publicado el 04 abril 2014 por Albilores @Otracorriente

esperpentos poker Hace tiempo que quiero hablar de las cosas particulares que se dan en el juego. Más en concreto de algunas situaciones esperpénticas del mundo del póker presencial. Muchos son los episodios grotescos que se observan y por desgracia cada vez es más la gente que copia ciertos hábitos porque, como siempre, se pega antes lo malo que lo bueno.

Podemos aceptar como situación esperpéntica de menor importancia una conducta muy americana, la de jugar con gorra, si un jugador considera que “el sol le pega en la cara”, cosa difícil dentro de un casino. Otra que no interfiere en el juego en sí podría ser jugar con gafas de sol, ya que éstas ayudan a ocultar nuestro rostro en un lance, aunque se pierde parte del encanto del juego.

Pero una de estas situaciones esperpénticas, que para nada beneficia al que lo pone en práctica (además de hacer el ridículo), es jugar con cascos de música mientras está disputando un torneo de póker. Este comportamiento, completamente grotesco como ya hemos dicho, imaginamos que por pura idiotez y porque lo habrán visto en la televisión, para nada facilita el juego al que los tiene puestos.

Si el que los utiliza lo hace porque la espera entre mano y mano le aburre y prefiere escuchar música o el partido de su equipo de fútbol, etc, entonces, el póker no es su juego. Si lo hace simplemente por aparentar (desconocemos el qué es lo que se quiere aparentar)… entonces, el jugador en cuestión es idiota.

Sabemos que muchos se sentirán ofendidos, y les pedimos disculpas, pero hay que ser idiota para estar jugándose dinero y no estar concentrado en lo que se está haciendo.

Peor aún, ya que con frecuencia los jugadores que están con los cascos puestos son protagonistas de despistes tremendos además de confusiones auditivas que a menudo les cuesta el torneo en casoso como pagar un all in pensando que el rival tan solo ha igualado u otras situaciones esperpénticas similares… Llegado al caso de que un jugador quede eliminado por estar despistado, el jugador en cuestión a buen seguro protestará al crupier una y otra vez airadamente por un error cuya responsabilidad sólo recae y debe recaer en él mismo.

Además, aunque no se produzcan estos errores se perderán muchos comentarios que los rivales hacen durante la mano, o entre mano y mano, y que puede servirnos para obtener una información crucial en un momento dado si estamos atentos.

En resumen el buen jugador está concentrado, observando y escuchando a los rivales durante toda la partida y no está preocupado por ir a la moda, salvo que una casa publicitaria le pague por ello. Ni siquiera vale la excusa de “tengo el volumen bajito”, puesto que por muy bajito que se tenga, siempre se perderá información auditiva y será susceptible de provocar una de estas situaciones esperpénticas que en nada ayudan al juego del póker.


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