Lego, una empresa familiar fundada en Dinamarca en 1932 por Ole K. Chistiansen, un modesto carpintero, se ha convertido en una máquina de hacer dinero, encaramándose a los puestos de liderazgo en el sector del juguete.
Lego deriva de la expresión danesa para decir “jugar bien”. Y sus valores corporativos son:
- Transparencia
- Creatividad/imaginación
- Diversión
- Aprendizaje
- Calidad
- Seguridad
Prácticamente los mismos que transmiten sus productos.
Su misión la expresan así: Inspirar y desarrollar a los creadores del mañana.
Su visión es Inventar el juego del futuro.
Sin duda los rasgos de una gran empresa, que se mueve en un margen bruto superior al 70% y un beneficio antes de impuestos sobre ventas del 25%. No es extraño que la rentabilidad del capital empleado (ROCE) sea un impresionante 106% y su ROE sea del 60%
Forbes la ha designado en 2015 como “la marca más poderosa del mundo”.
Chapeau!
