Ahora que estamos inmersos en debates sobre secesionismo e independencias, algo que implica -y de qué manera- a las lenguas, en ocasiones hasta pisoteándose una en favor de otra -aunque en esto por suerte sólo tengan que ver los políticos-, Juan Marsé, que en estos días cumple ochenta años, ha concedido una entrevista al diario ABC de la que vale la pena quedarse con el titular: "La auténtica patria del escritor no es la lengua sino el lenguaje". A raíz de dicha frase no puedo sino pensar en el escritor Elias Canetti, uno de mis cuatro o cinco predilectos; enigmático y genial, (por expreso deseo suyo no se podrá conocer toda su obra completa hasta el 2024), personalidad compleja y literatura adictiva del que acaba de aparecer en España sus obras de teatro; un escritor al que debe mencionarse cuando se habla de lenguas y estados.
