Aprender a escribir no es una tarea fácil, tampoco lo es aprender a leer, por eso siempre se recomienda que se haga de un modo atractivo y motivador. Hoy os propongo dos libros para aprender a escribir que cumplen estos dos requisitos: son atractivos y motivadores.
Descubrimos Los niños valientes, una forma divertidísima de aprender al abecedario y estimular en interés de los pequeños que empiezan a escribir. A través de ilustraciones adaptadas a la sensibilidad infantil y de textos rimados llenos de gracia, este libro para aprender el abecedario permite que los pequeños entre 5 y 8 años se familiaricen de manera individual con la grafía de cada una de las letras y así les facilitamos su forma de aprendizaje de la escritura. Las rimas, además, contienen una pegadiza canción rockera que hará que los lectores recuerden con más facilidad.
Por su parte, la colección de Peppa Pig la forman libros infantiles de 2, 3, 4 y 5 años que son cuadernos de actividades adaptados a cada año y que fomentan el desarrollo de competencias básicas del currículum escolar. Concretamente, a partir de los tres años el niño desarrolla la grafomotricidad que le llevará tanto a dibujar formas más precisas como a realizar sus primeros garabatos. A partir de los 5-6 años, los cuadernos de Peppa Pig le servirán para afianzar su aprendizaje de la escritura e indudablemente hará que se diviertan mientras aprenden sin darse cuenta.
Seguro que tus hijos se divierten mientras aprenden con estas dos propuestas de actividades ¿cuál crees que es la suya?
Acerca de Sara Tarrés
Soy Sara Tarrés, madre de dos niños de 6 y 3 años. Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona. Máster en Dificultades del Aprendizaje (ISEP). Postgrado en Psicopatología Infantil (ISEP) He trabajado realizando reeducaciones y asesorando a padres, maestros y profesores en diferentes escuelas concertadas de Barcelona. Actualmente ejerzo únicamente como madre, ya que decidí hacer un parón profesional para dedicar todo mi tiempo y esfuerzo para acompañar a mis hijos en sus primeros años de desarrollo. Con ellos aprendo día a día. Y son precisamente ellos mi fuente de inspiración diaria.
