Ahora llega el plagio. Ya hemos hablado en otras ocasiones de que los escritores suelen estar tentados, en algún momento de su creación, a utilizar ideas de otros. Incluso párrafos enteros. Siempre es más fácil que partir de cero o que enfrentarse a esos vacios mentales tan temidos por todos.Parece que también ocurre con los blogueros. Este es el caso de LA REDADA, un blog en donde se habla de la literatura basura y se encabeza con ideas recogidas en la presentación de este blog.
