
Como lector de literatura ergódica y experimental, hace años que llevaba esperando este momento: Murciélagos de la República, de Zachary Thomas Dodson, llega por fin en español. Lo hace, como no, desde Duomo Ediciones, la editorial que ya se ha convertido en el sello de referencia para este tipo de apuestas tras publicar S., Casa de hojas, The Book y Cruces.
La ambiciosa obra del diseñador y escritor estadounidense (publicada originalmente por Doubleday en 2015) ha sido durante una década uno de esos griales de los libro-objeto que se nos resistía en nuestro idioma debido a su extrema complejidad editorial. Hoy, por fin, podemos celebrar que Murciélagos de la República tendrá edición en castellano el próximo 2 de noviembre con la traducción de Marcelo E. Mazzanti. Lo hará con una edición de estuche sellado (al mismo estilo que S. y Cruces) y un libro en formato de tapa dura con acabado en tela a un precio de 34,90€.

¿De qué trata Murciélagos de la República?
Dos narrativas, llenas de acción, convergen a través de una ingeniosa colección de documentos, libros dentro de libros, mapas, notas, ilustraciones y mucho más a lo largo de 300 años. Aquí os dejo la sinopsis oficial:
En 1843, Zadock Thomas debe abandonar a la mujer que ama en Chicago para entregar una carta secreta a un infame general en el frente de guerra. El destino de la volátil República de Texas, así como el futuro de Zadock, dependen de su misión. Pero cuando una nube de murciélagos lo aparta del camino, tropieza con algo inesperado… Trescientos años después, el mundo se ha derrumbado. Zeke Thomas ha heredado de su abuelo, un prestigioso senador, un sobre sellado. Cuando la carta desaparece, Zeke se ve arrastrado a una creciente insurgencia que podría liberarlo… o poner fin a su relación amorosa, al legado de su familia y a la República entera. A medida que ambas historias se entrelazan y la propia Historia comienza a deshilarse, estalla una guerra a través del tiempo entre una civilización perdida, un futuro olvidado y el caos de lo salvaje.
Imagen de la edición originalUn artefacto ergódico en estado puro (y una defensa de lo impreso)
Para quienes disfrutamos de la narrativa expandida y los experimentos visuales al nivel de S. (J.J. Abrams / Doug Dorst), Casa de hojas o XX, Murciélagos de la República juega exactamente en esa misma liga. Pero hay un detalle crucial en la génesis de este libro que difiere: Zachary Thomas Dodson no es un escritor que encargó ilustraciones, sino un puro diseñador editorial (cofundador de sellos como Featherproof Books y diseñador en Inブック). Dodson concibió la obra como una «novela iluminada» (subtítulo que lleva el sello de la edición española), lo que significa que el diseño gráfico, las tipografías y la disposición del texto no son adornos ni distracciones posteriores, son parte de la narrativa misma.
La experiencia de lectura de Murciélagos de la República dista mucho de ser pasiva, y deja gran parte del trabajo a la interpretación del lector. A lo largo de las páginas encontramos documentos e incluso cartas selladas incrustadas. Abrirlas plantea al lector un dilema casi voyeurista: romper el propio artefacto impreso (como sellos) para descubrir el secreto, convirtiéndonos en un personaje más dentro de la conspiración de la historia. También hay una documentación inmersiva, con mapas desplegables, diagramas botánicos, esquemas de fauna imaginaria, periódicos de época y árboles genealógicos que conectan ambos arcos temporales a tres siglos de distancia. Y, un tercer elemento, una tipografía como identificador, donde los cambios de fuente y maqueta no solo marcan las dos épocas (el ambiente decimonónico de frontera frente a la distopía de ciber-vigilancia), sino que reflejan a los propios personajes y complementa su voz psicológica y narrativa.
En una era dominada por la lectura digital, Murciélagos de la República es la prueba definitiva (de nuevo) de la supervivencia y vigencia del papel. Es un libro imposible de trasladar a un e-reader; una obra que exige ser tocada, desplegada, tocada y descifrada con las manos.
Podéis leer un avance AQUÍ.
¿Qué os parece este anuncio? ¿Conocéis la obra de Dodson o la teníais apuntada en vuestra lista de pendientes ergódicos?
