Para la sedienta hoja
la única verdad que existe es la lluvia
sueño de agua que abraza
y martillea cadenciosamente su piel
en la inevitable dicotomía de la primavera.


Para la sedienta hoja
la única verdad que existe es la lluvia
sueño de agua que abraza
y martillea cadenciosamente su piel
en la inevitable dicotomía de la primavera.

