En nuestra consulta de dermatología pediátrica la consulta más frecuente es la dermatitis atópica. Esta enfermedad puede afectar la calidad de vida de los niños y también la de los padres.
Existen múltiples tratamientos para manejar esta enfermedad, pero llama la atención uno que se presentó en la última reunión de la Academia Americana de Dermatología: LOS BAÑOS DE LEJÍA. Desde hace meses lo utilizamos en nuestra unidad de dermatología pediátrica y los resultados son magníficos.
Muchas dermatitis atópicas empeoran debido a que se sobreinfectan con facilidad por las bacterias que están en nuestra piel. Y estas infecciones subclínicas, es decir, que no son perceptibles a simple vista, hacen que la dermatitis no mejore. Por ello el uso de baños sistemáticos con lejía hace que se eliminen estas bacterias y mejore espectacularmente la dermatitis.
A continuación doy una serie de instrucciones en este sentido:- La lejía debe ser la normal de uso en casa, que suele tener una concentración del 6%. No usar lejía concentrada.
- Nunca aplicar la lejía directamente sobre la piel.
- Usar un recipiente medidor (de cocinar por ejemplo) y aplicar 125 ml si la bañera está llena, 75 ml en bañeras medio llenas y en bañeras de bebés una cucharada de té por cada 4 litros de agua.
- La dosis es muy importante: si se aplica poca lejía no hace efecto, y si se aplica demasiada puede irritar.
- El niño debe permanecer en la bañera 10 minutos.
- Posteriormente secar al niño sin frotar con la toalla, e inmediatamente después aplicar la crema hidratante o de tratamiento.
- Siempre realizar un control por su dermatólogo.
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