No les es fácil llegar al aeropuerto. La tormenta ha complicado el tráfico y las prisas han convertido la ciudad en una jungla poblada de automovilistas al borde de un ataque de nervios. La tensión reinante bajo la lluvia belicosa consigue que los Contreras batallen con viejos rencores dentro del taxi para el escándalo callado del taxista, no exento de cierta curiosidad morbosa. Con el tiempo justo y los corazones extenuados por la carrera y la presión física y anímica, embarcan y no se dirigen una mirada hasta que la luminosidad del día se cuela por las ventanas del avión con júbilo párvulo. Los Contreras se sonríen entonces con los ojos invadidos por el gozo; se miran despacio, como si se descubrieran por primera vez y la caricia de las pupilas en el otro anticipara las posteriores que se esperan conquistar; se besan con una dulzura que esconde la fiereza apasionada que les palpita dentro y solo se contienen por hallarse en un sitio con demasiadas personas cerca. Como el tiempo y sus caprichos, así es su amor, piensan sin manifestárselo. Deben aprovechar la calidez concedida sin demora.
Revista Cultura y Ocio
No les es fácil llegar al aeropuerto. La tormenta ha complicado el tráfico y las prisas han convertido la ciudad en una jungla poblada de automovilistas al borde de un ataque de nervios. La tensión reinante bajo la lluvia belicosa consigue que los Contreras batallen con viejos rencores dentro del taxi para el escándalo callado del taxista, no exento de cierta curiosidad morbosa. Con el tiempo justo y los corazones extenuados por la carrera y la presión física y anímica, embarcan y no se dirigen una mirada hasta que la luminosidad del día se cuela por las ventanas del avión con júbilo párvulo. Los Contreras se sonríen entonces con los ojos invadidos por el gozo; se miran despacio, como si se descubrieran por primera vez y la caricia de las pupilas en el otro anticipara las posteriores que se esperan conquistar; se besan con una dulzura que esconde la fiereza apasionada que les palpita dentro y solo se contienen por hallarse en un sitio con demasiadas personas cerca. Como el tiempo y sus caprichos, así es su amor, piensan sin manifestárselo. Deben aprovechar la calidez concedida sin demora.
