No ponemos lo mejor de nosotros en la construcción.y puede pasar que un día, de golpe, nos demos cuenta de que tenemos que vivir en la casa que hemos construido. Si pudiéramos empezar otra ve, lo haríamos diferente. Pero ya no hay forma de volver atrás. Somos los constructores y cada día clavamos un clavo, colocamos una ventana o levantamos una pared. Lo que hacemos cada día y las decocciones que tomamos van haciendo nuestra vida.
