Por Patricia O(Patokata), desde Uruguay.

Camina distraída mientras piensa en la película de la noche pasada.Le pareció buena pero no lo suficiente como para compartir el entusiasmoexagerado de sus amigas; regular para su gusto, podría decirse.Está convencida que los filmes de fantasmas generan buenas ganancias,y atraen público de todo tipo; pero tienen que estar muy bien ambientados comopara que a ella le gusten. Tienen que hacerle experimentar el mismo vértigo quela abruma cuando se imagina con los pies levitando sobre el piso."Todos sabemos que eso es imposible; al igual que el hecho deque los fantasmas no existen", piensa convencida.˗Oh, disculpe Sr. Wilde*. Sinceramente no lo vi venir, lequeda muy bien ese tapado.˗ dice en tono indiferente, haciéndose a un lado paradejarlo pasar; al tiempo que continúa su camino pensando en esa película que notermina de convencerla.
*Oscar Wilde (1854-1900)Fue un escritor, poeta y dramaturgo irlandés.Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londresvictoriano tardío; además, fue una celebridad de la época debido a su gran yaguzado ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas,obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su tempranamuerte.
