
Vivieron hace unos dos mil años o más, instalándose en los riscos de las colinas, llamados "mesas" (mesetas), y construyendo allí sus viviendas y sus fortificaciones (Mesa Verde, por ejemplo). La cultura de los indios Pueblo era esencialmente pacífica y democrática, con escasas señales de lucha en los restos arqueológicos. Su sistema de gobierno era teocrático, como en la mayoría de las culturas vecinas, pero el poder de los gobernantes-sacerdotes, en este caso, derivaba del consentimiento de los gobernados.
No dejaron señales de sepulcros especiales, lo que hace pensar que no contemplaban divisiones sociales muy acusadas. Tampoco se han encontrado construcciones especialmente diferenciadas del resto, que pudieran atribuirse a un uso político o de poder.
