Ya saben algunos de mis conocidos 2.0 que soy más bien partidario de basar nuestras actuaciones (sean asistenciales, de gestión, docentes o investigadoras) en las mejores pruebas disponibles, pero también saben que no coincido con los "talibanismos" de cualquier género o especie.
Y en esto de la asistencia sanitaria basada en la evidencia también hay sectas "talibanes" que no aceptan la imposibilidad del cegamiento de una intervención como argumento a la hora de comprender que ciertas intervenciones, muchas de ellas "de enfermería", simplemente no pueden ocultarse de un modo creíble como para realizar ensayos clínicos aleatorizados 'fetén'.
Hace ya un tiempo, una eternidad tal y como corre el reloj en la red, @Edurnezabaleta me hizo el favor de citar en un twett el artículo de Gordon y Jill publicado por BMJ en 2003 "Parachute use to prevent death and major trauma related to gravitational challenge: systematic review of randomised controlled trials" que generó un abultado debate en su momento (ver 'rapid responses') y que me he permitido traducir por si alguien quiere echar unas risas (quedará en el apartado de documentos del blog). Es sólo un ejemplo de lo que venía señalando y que otras paradojas ponen a relucir como las que se señala en el grupo "Nursing Speakers Corner" (grupo en castellano) sobre el uso del paraguas y su relación con el aumento del perímetro toraxcico.
Lo que hoy vengo a observar es que, si bien es necesario tener conocimiento de la mejor evidencia disponible en nuestro campo y tomarlo como referencia de nuestras actuaciones, no es menos cierto que la realización de ciertos cuidados no es susceptible de ser investigada mediante ensayos aleatorizados controlados por "imperativo moral" y que debe ser otra clase de estudios el constituya evidencia suficiente, pero no menos válida a la hora de escudriñar las mejores estrategias en cada caso. Esto puede parecer una contradicción del paradigma científico, pero no deja de ser sólo una demora en la formación de una sólida base científica en nuestro campo.
Así que antes de menospreciar estudios de cohortes o casos y controles, incluso antes de menospreciar estudios descriptivos como fuente o base de evidencia deberíamos reflexionar sobre la naturaleza de la intervención estudiada y el sentido común de empecinarnos en un cegamiento o control de prácticas que no es posible investigar por esas vías en humanos o cuyo estudio requeriría el empleo de actores bien entrenados y entornos simulados idea que, tal vez, deberían adoptar los estudios sobre seguridad del paciente tanto como método de investigación como método de formación o sensibilización con los problemas de este tipo.
Ahora mismo, como conté en un post anterior, hasta la gente de la "calle de la evidencia" se está planteando que para aportar recomendaciones en campos tan importantes como la seguridad del paciente hacen falta herramientas específicas como NOS porque el "sentido común" también debe tener un sitio en todo esto.
