Christian Camilo Londoño - Tomás David Rubio
1. “El plantador de Tabaco” de John Barth. Editorial Sexto Piso.
En realidad la novela de Barth es una reedición del libro que ya había publicado Cátedra en 1991, pero esta vez en un formato mucho más apropiado: y esto importa porque antes cargarlo y hasta verlo era una tragedia. El humor, el desorden –todo lo bueno y malo que éste trae–, y cómo éstos se cuelan todo el tiempo en las aventuras de Ebenezer Cooke, hacen que no nos parezcan exageradas las comparaciones de este libro con Dickens y el Club Pickwick, con Sterne, con Diderot. Cooke es un personaje que no es capaz de distinguir entre los países de los cuentos de hadas que leía de niño y una región llamada Francia. En otro momento uno de los personajes lee el Quijote y apenas lo termina decide dejar su empleo y entregarse a la lectura. Una novela para valientes, como podrán ver: tiene 1176 páginas. Una dicha.