
Dragon Age Inquisition (PC, One, PS4, PS3, 360, microhondas, tostadoras... todo menos Wii U)
Ya empezamos con trampas. Todavía no me he terminado el juego de Bioware, de hecho estoy lejos de hacerlo, pero tras veinte horas de juego tengo claro que no meterlo sería una manifiesta injusticia. Sé que EA genera muchas antipatías, y a veces más que justificadas, pero también tengo claro que sin un editor tan fuerte como ellos detrás Bioware no podría haber realizado juegos tan ambiciosos como los de últimamente. De DAI me gusta todo, pero sobretodo la libertad para perderte HORAS sin hacer nada concreto sin aburrirte lo más mínimo. Me fastidia un poco estar jugándolo en PC porque en el mío ya va justito y no se ve ni de lejos como se le verá al desgraciado de Leni :(.

Donkey Kong Country Tropical Freeze (Wii U)
Aunque el género plataformas no está ni de lejos en su mejor momento todos los años salen un par de joyas que los amantes del género atesoramos como el santo grial. Si el año pasado fue Rayman nuestro salvador este año le toca al simio más carismático de la historia del entretenimiento audiovisual, por su corbata y esas cosas. DKCTF es un auténtico festival plataformero en el que incluso los jugadores más duchos en estas lides acabaremos maldiciendo al cielo más de una vez durante la aventura. Un Must Have que, como tantas otras veces, pasará desapercibido por ser un juego de Nintendo. Análisis en el blog.

South Park: La vara de la verdad (PC, también 360 y PS3 pero censurado)
No por esperado dejó de fascinarme la putísima genialidad que destila este juego por cada una de sus lineas de código. Un sistema de combate divertidísimo a lo Mario & Luigi, un guión absolutamente demencial que no dejará que pares de descojonarte durante toda la aventura, los personajes más carismáticos que ha dado la animación en los últimos 15 años, los mejores gráficos que jamás ha tenido la adaptación de una serie de animación, ¡Canada!... Simplemente brutal. Es cierto que es un poco corto y que par ser un RPG no tiene un sistema demasiado elaborado, pero da igual, oro puro. Análisis en el blog.

Mario Kart 8 (Wii U)
Ya era uno de los mejores juegos de velocidad de la historia cuando salió, ahora tras el primer paquete de DLCs ha estado cerquita de llevarse el GOTY definitivo. ¿Qué decir de este impresionante juego? Divertidísimo, bonito, completo... SEGA había puesto el listón alto con Sonic Kart 2, pero Nintendo ha sabido dejar el juegazo de Sumo Digital como una mera anécdota. Análisis en el blog.

Super Smash Bros (3DS, Wii U)
Estaba cantando, pero es que Super Smash Bros 4 ha superado todas las expectativas en ambas versiones. Si bien la de Wii U es simplemente perfecta, sin paliativos de ningún tipo, la de 3DS roza esa perfección y no la consigue simplemente por las limitaciones técnicas de la máquina (ese juego es un auténtico milagro). Sakurai no solo ha encontrado la fórmula de la eterna juventud (que comparte con Keanu Reeves y Jordi Hurtado), además ha demostrado que es un diseñador de juegos absolutamente glorioso y que está, por derecho propio, en la historia de los mejores talentos que han trabajado para Nintendo (y eso es como decir de la historia de los videojuegos). Análisis 3DS. Análisis Wii U.

Pequeña reflexión...
Pues estos son los cinco mejores juegos que he jugado este año, de este año claro. Tengo que decir que este ha sido el año de las adaptaciones entre generaciones y que por lo tanto he podido probar The Last of Us en PS4, pero para mí sigue siendo un juego del año pasado. Lo mismo para GTA V y Tomb Raider, que si bien les jugué de alquiler en PS3 y me encantaron los he adquirido para PS4 este año, dejándome el mismo genialísimo sabor de boca, pero siguen siendo del año pasado.
Aclaro esto porque para mi no es lo mismo un remake en toda regla que una misma adaptación a un nuevo formato, no es lo mismo el remake de El Planeta de los Simios que comprar la original para verla en Blu-Ray Disc con mejor calidad visual y sonora (como es el caso de los juegos que he mencionado en el párrafo superior). Yo soy defensor de que una compañía saque su juego en la mayor cantidad de formatos posibles, porque se hace en el cine, en la música y ahora hasta en la literatura, pero no por eso se puede postular a los premios del juego del año. Otra cosa es cuando si hay un cambio real y notable y no es simplemente trasladar un juego casi tal cual (Ocarina of Time para 3DS y Wind Waker para Wii U son buenos ejemplos) a un formato nuevo.
