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Los adultos jóvenes que se dan apenas un trago de bebida podrían experimentar un descenso relativamente rápido y significativo en la función de su sistema inmunitario, indica un nuevo estudio de tamaño reducido.Es bien sabido que beber aumenta el riesgo de lesión, y este nuevo estudio sugiere que el deterioro del sistema inmunitario también podría dificultar la recuperación de dichas lesiones."Ha habido bastante investigación, sobre todo en animales, que ha observado qué sucede después de que el alcohol ya ha dejado el sistema, por ejemplo un día tras beber", comentó el autor líder del estudio, el Dr. Majid Afshar, profesor asistente de los departamentos de medicina y salud pública de los Sistemas de Salud de la Universidad de Loyola en Maywood, Illinois. "Y se ha mostrado que si hay una infección o lesión, el cuerpo tendrá menos capacidad de defenderse".La nueva investigación, que se llevó a cabo mientras Afshar trabajaba en la Universidad de Maryland, halló que el trastorno del sistema inmunitario ocurre mientras el alcohol aún sigue en el sistema.Eso podría significar que si ya se tiene una infección, un trago de bebida podría empeorarla, advirtió. O quizá haga que alguien sea más susceptible a una nueva infección. "Es difícil decirlo con certeza, pero nuestros hallazgos sugieren que sin duda ambas cosas son posibles", añadió Afshar.Los hallazgos aparecen en la edición actual en línea de la revista Alcohol.Consumir alcohol en los niveles de concentración en la sangre de 0.08 g/dL, que es el límite legal para conducir, produce estos efectos. En general, los hombres alcanzan ese nivel tras consumir cinco o más bebidas en un plazo de dos horas. En las mujeres, esa cifra es de cuatro bebidas.Alrededor de uno de cada seis adultos estadounidenses se da un trago de bebida cuatro veces al mes, y se observan unas tasas más altas entre los adultos de 18 a 34 años, indican las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.Para evaluar el impacto de apenas un atracón de bebida, los investigadores se enfocaron en ocho mujeres y siete hombres de entre 25 y 30 años de edad.Aunque todos los voluntarios dijeron que antes del estudio ya habían tenido tragos de bebida, ninguno tenía antecedentes personales ni familiares de alcoholismo, y todos contaban con una buena salud.Dependiendo de su peso, se pidió a los participantes que consumieran cuatro o cinco copas de 1.5 onzas (4.4 centilitros) de vodka. Una copa era el equivalente de una copa de vino de 5 onzas (15 centilitros) de vino o una botella de 12 onzas (35 centilitros) de cerveza, anotó el equipo.Se dio seguimiento a cada bebedor durante cinco horas, y se sacaron muestras de sangre 20 minutos tras la intoxicación máxima, a las dos y a las cinco horas.
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Artículo por HealthDay, traducido por HispanicareFUENTES: Majid Afshar, M.D., M.S., assistant professor, departments of medicine and public health, Loyola University Health Systems, Maywood, Ill., and member, Loyola Alcohol Research Program; Sean Patrick Nordt, M.D., Pharm.D., associate professor, clinical emergency medicine and director, section of toxicology, Department of Emergency Medicine, Keck School of Medicine, University of Southern California, Los Angeles; December 2014, online, AlcoholHealthDay(c) Derechos de autor 2015, HealthDay
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