Revista Opinión
Desde hace algunas semanas, se han ido dando a conocer a
la opinión pública una serie de vídeos en que se puede ver a directivos de
Planned Parenthood, empresa estadounidense dedicada principalmente a la práctica
del aborto, ultimando detalles comerciales para
vender los órganos de los niños abortados. Estos vídeos, que han dado a conocer
facetas oscuras del mundo real del aborto, no han detenido las voces de quienes
siguen siendo pro-choice, que siguen argumentando la defensa de la mujer
(frase que debe traducirse por "la defensa de su libertad
incondicionada") o, en sus versiones más técnicas, el tópico del número de vidas
que se salva al evitar un gran número de abortos practicados de modo poco
seguro, como hace el número de la semana pasada de Lancet,
aunque no cita ninguna referencia bibliográfica de una investigación
epidemiológica que avale su afirmación.
