Nada me queda sino el nacarado susurro de la siempre nombrada.
Idrassi SoufianeNada me queda
en medio de la densa oscuridad libre y forzada... Nada me resta tras el apabullo del intangible día, nada necesito... sino el baño fresco de su luz tan tenue y tan callada... sino el canto sobrenatural de su esfera sobre el viento de las eras, y su discurrir cíclico y mágico sobre las nubes de tu espera...
