Aunque la hayan denominado como quinta, se podría decir que es la segunda parte de la cuarta temporada, ya que se estrena apenas cuatro meses después de la anterior y consta tan solo de seis capítulos. Tecnicismos al margen, en lo que a contenido se refiere, el nivel de humor ha bajado respecto a su antecesora, con más situaciones dramáticas inspiradas claramente en sucesos reales, y demasiados chistes o gags que se mueven entre lo absurdo e incluso lo escatológico.
En esta ocasión son ellas quienes recuperan el protagonismo perdido, y sin desvelar nada de la trama, cabe decir que sus aventuras no resultan tan graciosas como las de ellos, o al menos las actrices no tienen tanta chispa como su contrapartida masculina. La verdad es que, salvo un acelerado desenlace que redirige los acontecimientos, pocas novedades han tenido lugar en esta media docena de episodios que ojalá solo hayan sido una mera transición hacia un rumbo menos aleccionador y más distendido.
Mi puntuación: 5/10

