
¿Que nos ofrece Mad Dogs? Alvo, un nuevo y petulante rico ( que vive en una casa que ya quisieras tener tú aunque fuese un par de semanas al año) invita a sus amigos de siempre a pasar unos días en Mallorca, y lo que parecen ser unas relajadas vacaciones se tornan en unos demoledores días de extraños sucesos.
En su inicio, vemos el reencuentro de cinco hombres que charlan relajadamente (y beben cervecitas y vinitos de aquí, como debe ser ) cuando un detallito aparece en la piscina.
Poco a poco los iremos conociendo: son Rick, un consultor de finanzas que mantiene una relación con Nina, una mujer que había estado con Quinn. Este es conferenciante (profe), que, cámara en mano, irá dejando testimonio visual de todo aquello que va aconteciendo. También está Woody el más frío y distante. Y, por último, Baxter, un abogado retirado y divorciado que se dedica a vender tecnología asiática, y que por su cáracter afable, suele ser el blanco de todos los comentarios ácidos.

Todo va siendo grabado a modo de recuerdo por ellos: sus cenas, sus salidas, sus bromas... y mientras se divierten y comenten excesos, se dicen lo que piensan deteriorando a la velocidad del la luz las relaciones entre sí. Hasta que (no quiero spoilear, damas y caballeros) se dejan llevar por una descabellada idea de Alvo y cometen u pequeño delito que será el detonante de una serie de desgracias en cadena.

Tensiones, dilemas y el tiempo corriendo en su contra... Esta miniserie es dinamita en estado puro. Son cuatro capítulos muy recomendables para los amantes de los thrillers de calidad, que mantiene un ritmo vertiginoso desde el minuto cero.
Si tenéis hueco en la agenda (y siempre que la resaca lo permita), para evadiros un rato durante estos días, os recomiendo esta serie.
Por nota, siete festivos wasabis.

Os dejamos con el trailer.