Por fin ha llegado la hora de dormir, se disponía a meterse en su camita, cuando me ha preguntado:- ¿Mami tu lloraz?- Claro Currita, cuando tengo ganas, le contesto.- ¿Con mocoz?- Si, a veces también con mocos.- Y ¿quién te suena?- Yo solita.- Y ¿po qué lloraz? - Porque algo me da pena, le contesto flipando.- Y cuando lloraz, ¿quién te da mimos paraque se te pase?- Pues casi siempre papá, le digo.- Yo también te puedo abrazar cuando llorez, pero como soy pequeña no apretó muso, dice con cara de no haber roto un plato en su vida.
Así es como a una se le borra de la mente cualquier rastro de un día de mierda. Los llantos, los gritos, las pataletas, los lametazos… y sólo queda una mini santa que te quiere abrazar aunque no apriete mucho.Touché.
