
Por eso me los traje,además pertenecían a una antigua casa de fotografía y eran de madera,entonces el nácar pasó a ser una anécdota.

Estuve tentada de oscurecer la madera y dejar el dorado original de los bordes,por eso agarré rápido el blanco y no lo pensé mucho.

Después de estar blanqueados los tuve varios días para pensar en que colores le pondría.
Y como era de esperar terminé con dos colores pastel.
Es que estoy en la etapa "pastel addict".

Las fotos son muy malas,las hice un día nublado y los colores no se lucen.

En vivo el verdecito es más menta, y el rosa es más salmón.
Y yo estoy muy vaga como para hacer más fotos.


Aunque creo que un par de espejos van a quedar mucho mejor.
¿Vos que decís?
¿Lámina o espejo?

¡Hasta la próxima!¡Gracias por tu visita!
