
La popular presentadora de televisión afirmó que vestía como una monja cuando causó la sorpresa y la mirada indiscreta de los caballeros situados a su espalda, algo que el fotógrafo oportuno captó para la posteridad; ahora nos hemos enterado a través de la prensa amarilla, de que la ex del Sr. Herrera, solamente utiliza tanga. Ignora uno, sobre todo dada la perspectiva de la instantánea, si la sugerente prenda interior era perceptible a través del níveo vestido que tan castamente lucía la periodista. Tengo entendido que su programa sobre los pueblos de España no alcanza, ni de lejos, el éxito esperado, pero Mariló disfruta la exclusiva de la admiración reflejada en la fotografía que ilustra nuestra entrada de hoy. No es ninguna chiquilla nuestra versátil comunicadora, pero los años la han hecho mejorar, como a algunos buenos vinos. Quede para la posteridad la sorpresa de quien no debería haberse visto nunca en esta tesitura, con nuestra enhorabuena para el avispado fotógrafo.
